icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Ya sabemos quién es el ‘coyote’ pero no podrán hacerle nadaMartes, 5 de Febrero de 2019 01:19 a.m.

Newport, Oregon.- Lo que tiene uno qué hacer para enterarse de cosas que suceden en México. No lo conozco, pero un contacto de negocios que tengo aquí en esta ciudad muy cercana a Seattle, sí. Se llama José Ignacio Sánchez Galán, presidente del Consejo de Administración de la trasnacional Avangrid, la empresa de la que al menos hasta hace unos días fue consejero el expresidente Felipe Calderón Hinojosa.

La primera pregunta es ¿por qué si es bien fácil saber el nombre del “personaje” a quien se refirió en su conferencia de prensa en Palacio Nacional, no lo mencionó y sólo se refirió a él como un coyote que cayó en conflicto de interés?

Les platico: No venimos hasta tan lejos para ocuparnos de este asunto, pero como es inevitable estar conectado a lo que ocurre en México, aproveché que Avangrid opera fuertemente en Seattle y como en Newport estamos a tiro de piedra de 400 kilómetros, le pedí ayuda a mi socio –ahora fuente de información– para documentar este tema.

Resultó que ha hecho negocios con Avangrid, única empresa que maneja “parques eólicos” en el mar. Nos tocó verlos y es impresionante, porque si ya de por sí es un espectáculo ver a 5,000 de estos “ventiladores” de tres aspas sembrados en las faldas de un cerro, más lo es verlos en el océano.

Bueno, pues resulta que mi ahora fuente de información me mostró un documento donde aparece Ignacio Sánchez Galán, el presidente de Avangrid, español nacido en 1950 en Salamanca y que antes lo fue de Iberdrola, con operaciones multimillonarias en México.

Junto a él están John Baldacci, vicepresidente; los consejeros propios de la firma, James Torgerson, Arnold Chase, Pedro Azagra Blázquez, Santiago Martínez Garrido, Juan Carlos Rebollo Liceaga, José Sáinz Armada y el secretario del consejo, Scott Mahoney.

Entre los consejeros independientes aparecen Carol Folt, John Lahey, Alan Solomont, Elizabeth Timm y –aquí viene lo bueno– el mexicano Alfredo Elías Ayub, quien fuera director general de la CFE de enero de 1999 a marzo de 2011, designado por Ernesto Zedillo y ratificado por Fox para ser uno de los dos únicos priístas en esa administración panista.

Mi amigo dice que Calderón nunca apareció en los documentos oficiales de esta empresa de energía renovable, pero llegó ahí como consejero independiente en julio de 2016, exactamente cuatro años y medio después de que dejó la silla presidencial a Peña Nieto, en 2012.

Calderón se cuidó muy bien del manejo de los tiempos, porque la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos establece en su artículo 47 fracción 15, que los funcionarios deben abstenerse de aceptar algún empleo, cargo o comisión hasta un año después de haber dejado el cargo.

Así las cosas, surge lo siguiente sobre las declaraciones de López Obrador al respecto:

1.- Ante los reporteros se preguntó “¿cómo se llama esto en lo que incurrieron el expresidente y quienes estaban en la Secretaría de Energía? Y él mismo se respondió: “Conflicto de intereses, coyotaje, corrupción”.

Pero yo le pregunto al presidente Andrés Manuel: ¿cuál es el propósito de declarar eso y encima sin mencionar los nombres? Porque procesar a Calderón, a Elías Ayub y a otros, no se va a poder, ya que ambos y estoy seguro de que otros en su situación se cuidaron de no aceptar esos cargos con proveedores del gobierno, antes del año de rigor que establecen las leyes mexicanas.

Entonces, todo pinta para que ese tipo de anuncios sólo sirva para enardecer a las tribunas, porque ninguna acción legal va a proceder en contra de esos coyotes de cuello blanco.

2.- ¿Por qué en lugar de disparar estas balas de salva o petardos que nomás truenan pero no explotan, no se va en contra de los que todavía están al alcance de las leyes mexicanas por aquello del tiempo límite para que no prescriban sus delitos? ¿Cómo quiénes? Las corruptelas de Peña Nieto, Videgaray, los últimos directores de Pemex, Romero Deschamps, Gómez Urrutia, el nefasto “líder” ferrocarrillero Víctor Flores –que se muere por treparse al tren maya– y otros de su calaña?

3.- Y para que el punto anterior se dé, ¿por qué no aprovecha el poder que tiene sobre los legisladores y les ordena modificar las leyes para que los delitos de exfuncionarios y “líderes” sindicales no prescriban y, de pasada, hacer que las penas sean tan severas como las que se aplican a los humildes mortales que por robar chicles en el Oxxo los refunden en el bote.

CAJÓN DE SASTRE

“Lo único en que coincido con lo dicho por AMLO es que cuando termine como Presidente no se irá como consejero de ninguna empresa extranjera. No está para eso”, dice la perspicaz de mi Gaby.

placido.garza@gmail.com


OpenA