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¿Y qué ha cambiado? Por: Yanill Brancaccio Olmos La JirafaMartes, 5 de Enero de 2021 00:00 a.m.

Cuando esta Jirafa piensa en el cambio, en el concepto de cambio, se le viene a la cabeza el filósofo clásico más representativo: Heráclito. Sí, aquel que hablaba de que "nadie se baña en las aguas de un mismo río", el que decía que "lo único que no cambia es el cambio", etcétera, etcétera, etcétera.

Lamentablemente, y decimos lamentablemente porque el paso del tiempo es de las pocas cosas que son inevitables, todo lo que está sujeto al devenir de la naturaleza cambia: tiende al envejecimiento, a la oxidación e, irremediablemente, a la corrupción (separación de sus partes). Diría la abuela Carmela: "¡te vas a morir!".

Sin embargo, pareciera que hay algo que definitivamente no cambia (o pareciera que "nomás" no cambia); es la manera como tu y yo y los demás no hemos logrado entender que estos aprendizajes que decimos tener dadas las experiencias vividas el año pasado (y que recién terminó) nos deben llevar a la ACCIÓN y no sólo quedarse en la BUENA INTENCIÓN.

Cuántas veces esta Jirafa no escuchó a aquel que decía que este año (el 2020) tan difícil y tan lleno de retos lo llevaría a modificar su dieta, a mejorar las relaciones con sus familiares y amigos más cercanos, a valorar lo que en verdad importa, a vivir de manera más activa la justicia social y un largo y mentiroso etcétera.

Cuántas veces esta Jirafa no escuchó que a tanta gente que decía que no quería regresar a la "normalidad" pues aquello que resultaba normal era (es) realmente una aberración: robos, violencia, hambre, abusos, pobreza, corrupción (deshonestidad, tranza, chanchullo), etc. y que lo mejor era "recomenzar" proponiendo una "nueva normalidad" no sólo referida a las nuevas exigencias de salubridad y sana distancia, sino, principalmente, a asumir como normal "no criticar al prójimo", "vivir más la caridad", "evitar la corrupción", "ser más conscientes de la ecología", "tratar más y mejor a nuestros amigos y familiares", etc.

La teoría es muy buena. Poner las cosas sobre la mesa es un gran inicio. Decir que vamos a hacer tal o cual cosa resulta una maravilla. Pero si no lo hacemos, si no nos DECIDIMOS aquello termina siendo lo mismo y terminamos por no cambiar. Y las cosas siguen siendo iguales y lo único que cambia somos nosotros, pero a la manera de Heráclito, sólo como paso del tiempo, solo como seres que vamos ciegamente encaminándonos hacia nuestra finitud (a nuestra muerte). Porque ya lo decía la Abuela Carmela: "!te vas a morir!".

Aristóteles, este otro gran filósofo clásico, hablaba y repetía mil y un millón de veces (bueno está bien, esta Jirafa exageró un poco), que hablar de ética, de eso que es bueno y/o malo es fácil para todos; hablar de virtudes, también lo es; pero ser buenos (no buenecitos), sino buenas personas –con todo lo que esto implica–, no resulta del todo sencillo; ser virtuosos es muy distinto a querer serlo.

¿Qué ha cambiado?, pues al parece nada. Esta Jirafa ve que pasó el año (ese año tan convulso y terrible como lo fue 2020) y que no pasó nada. No nos hicimos mejores personas. Los que están a favor de tal o cual personaje público, siguen viendo a aquel que piensa distinto como enemigo y que hay que eliminar a toda costa. Los que le van a tal o cual equipo de futbol americano, soccer, basquetbol o beisbol siguen pensando que los otros tienen tales o cuales limitaciones cerebrales. 

¿Y qué ha cambiado?, si la gente sigue pensando que el Covid "no me va a dar" y que "soy de los que sí se cuidan" y, por lo tanto, me descuido o no me atengo a los protocolos o, peor aún, no cumplo con las sugerencias (porque son eso) de las autoridades para evitar ser factor de contagio y/o contagiarme.

¿Y qué ha cambiado?, cuando sigo insistiendo que los demás son mi obstáculo, mi infierno (terrible herencia sartreana) y que lo mejor es abusar de ellos y sacar el máximo de mi provecho.

En fin, no nos vaya a pasar como aquel (mi cuñado) que a punta de gritarle al mundo que cambie, se lo olvidó voltear a ver al único que verdaderamente tenía que cambiar y que estaba justo frente a él, en el espejo.

Esta Jirafa "nuevoañera" seguirá atenta.

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