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Universo Sábado, 3 de Agosto de 2019 01:59 a.m.

“Un conjunto de todo lo que tiene existencia física y fuera de ella”, reza uno de los muchos significados con los que se define al universo pero, en lo particular, existe otra definición, quizá porque es más completa, me agrada y llena el cuestionador ojo de mi conformidad y que dice: “El universo es el espacio y el tiempo que abarca todo aquello que existe, es decir, todos los tipos de materias, los planetas, la energía, la luz, las estrellas, los satélites, las galaxias y otros objetos celestes, incluso las leyes y las constantes físicas que los gobiernan. Por ello, el Universo es difícil de explicar o de medir”.

El conocimiento científico ha determinado que el universo es muy grande, lo que dificulta su cálculo y hace que sea considerado como infinito. Asimismo, algunos investigadores científicos definen que existen varias dimensiones que forman universos coexistentes e interpenetrantes que no se mezclan, sin embargo es quizá por ello, por su infinita e incalculable grandeza y las diferentes dimensiones y planos coexistentes, que el universo sea utilizado en sentido figurado para señalar en la retórica del pensamiento por el cual una idea o concepto se expresan por medio de una realidad o concepto diferente con lo representado, aunque tenga cierta relación de semejanza.  

Por ejemplo, tenemos que de la metáfora continuada obtenida de la consecuente solidez económica de “yo tengo otros datos”, da a conocer con esa seguridad que espanta al más pintado que según su universo, “no hay recesión”, sino “desaceleración del crecimiento”, cuando la línea para diferenciar la existencia de la inexistencia de la recesión, es tan delgada como del 0.1 % pues la economía mexicana es lo que marca, creció marginalmente ese “poderoso porcentaje diferenciador” en el segundo trimestre del 2019. 

Y en la coexistencia económica de dos universos paralelos tan coincidentes, pero abismalmente diferentes por las distintas dimensiones o planos en que manifiestan su existencia, el “universo de nuestro bolsillo”, ese del que le dicen “El Pueblo Sabio”, se expresa con gran similitud y de la misma manera que el dueño del “universo de las mañaneras” y dice: “Yo tengo otros datos, pues con los mismos números que gano de salario, me alcanza para comprar cada vez menos en el supermercado”.

Y así, cada quien en su cabeza, y de acuerdo a la percepción en el plano físico de sus necesidades más apremiantes y satisfactores personales, define la “prioridad” e importancia de sus “universos” más inmediatos para aplicar sus mejores esfuerzos e intenciones en la consecución y logros de los mismos.

Quizá por ello, en otros “universos” más desorbitados, coexistimos a diario sobre nuestras calles con el abuso, el vale mamísmo, el desenfreno y la inconsciencia de quienes, a toda costa, quieren llegar primero a su destino a base de “cerrones”, “arrancones”, ‘‘carreritas”, ofensas, mentadas de madre y hasta golpes y agresiones, en tanto que en “universos más humanos”, un montón de comerciantes animaleros disfrazan sus intereses comerciales de una supuesta “lucha moral de conciencia social” para que les sean otorgados “derechos” a los animales… ¡hágame usted el refravón cabor!

Y así, los intereses personales se constituyen en “universos” individuales que, en muchas ocasiones, nos pegan en lo colectivo, como ejemplo podemos citar el “universo” de ocurrencias ‘‘mañaneras’’ del creador de la 4T, o a nivel local, la compra “defectuosa” de las escaleras eléctricas de la Línea 3 que para cuando empiecen a operar, de seguro les tocará a otros arreglar. 

Y aunque es de reconocerse que a pesar de no estar de acuerdo con la naturaleza de muchos de estos “universos” con los que coexistimos, no todos dentro del marco legal y del derecho de la igualdad, tienen la posibilidad de existir sólo por el hecho de cohabitar en el interés y “universo individual” de cada persona.

Así, pues, tenemos “universos” de toda índole, deportivos, culturales, sociales, morales, éticos, religiosos, médicos, profesionales, musicales, artísticos, políticos y otros tantos sanos y  productivos como de ocio y de entretenimiento, así como contrarios al bienestar y la legalidad, como los universos delincuenciales y corruptos con los que, como parte de la sociedad y muchas veces aunque no nos demos cuenta y a pesar de que digan que ya no existe, coexistimos.

Y es que en la diversidad de todos “los universos” con los que habitamos, coexistimos y les damos la prioridad y el interés que nuestro libre albedrío nos marca, sin embargo nos olvidamos del más grande, poderoso y divino “universo” y don con el que hemos sido dotados: la vida. La vida es donde gira todo conjunto de “universos” que nos dan el sentido a la existencia, la cual, por el apuro de vivirla en el día a día, olvidamos hacer con ella “la magia” que va intrínseca en la misión que tenemos por delante.

Con humildad, reconozco que hoy no me siento listo para abandonar este “Universo” si así sucediera. ¿Y Usted amable lector ya tiene todo arreglado para ello en los planos Físico y espiritual..?  Ojalá que el tiempo en “el universo” individual de cada uno de nosotros, nos alcance para marcharnos cuando el Creador lo disponga, realizado, completo, lleno, pleno y satisfecho de haber dejado una alegre huella de genuino amor e infinita bondad en todos aquellos que habitan nuestro particular “universo” de vida.

Por hoy es todo amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que sea para Usted un fin de semana pleno, nos leemos en cabritomayor.com donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de los más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en Crack nos tendrá el próximo viernes en “Por los senderos taurinos” y aquí mismo el próximo sábado. 

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