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Un potente fármaco llamado actividad física Por: Mayra Treviño Nutrición con propósitoMiércoles, 3 de Marzo de 2021 02:00 a.m.

Las personas que realizan actividad física de manera cotidiana, tienen mayor claridad mental y reparación emocional que aquellos que no practican deporte de manera habitual.

El simple hecho de hacer deporte produce una liberación de endorfinas que tiene propiedades analgésicas y placenteras consiguiendo proporcionar un bienestar emocional.

Además de las consecuencias fisiológicas positivas de la actividad física en las emociones, también influyen de manera muy notoria en la salud mental. Entre los beneficios para la salud mental cabe destacar la reducción de la ansiedad, depresión y estrés, junto a un aumento de la capacidad cognitiva, debido a la liberación de neurotransmisores como la serotonina, dopamina y noradrenalina.

Las personas que realizan ejercicio aeróbico con un componente cíclico durante cierto periodo de tiempo ven favorecida la relajación tanto física como mental. 

Esta relajación se debe a un proceso biológico bastante sencillo. Cuando se realiza ejercicio el cerebro se relaja (la excitación cortical cerebral se inhibe del tronco encefálico debido al envío de estímulos nerviosos desde los músculos que utilizamos durante el ejercicio (envío de estímulos nerviosos aferente) hacia el cerebro, lo que provoca una "siesta" del cerebro y por lo tanto una disminución de su actividad asociada con el estrés o la ansiedad.

El efecto térmico puede ser otro de los motivos por los que la ansiedad se reduce. La explicación se basa principalmente en el aumento de la temperatura corporal durante el ejercicio que a su vez implica una relajación corporal. Es el mismo concepto que se utiliza en fisioterapia cuando se aplica claro sobre una contractura a modo de analgésico.

Por otra parte cuando se termina de realizar actividad física se activa la parte frontal del lóbulo cerebral (más el izquierdo que el derecho). Según Davidson R.J el lóbulo izquierdo es responsable de los sentimientos positivos y motivación para enfrentarse al entorno y el lóbulo derecho es el responsable de sentimientos negativos y de la motivación de evitación.

Por otro lado, la práctica de actividad física de manera colectiva favorece las relaciones sociales y puede llegar a hacer que una persona se desconecte o se distraiga de las preocupaciones diarias, que pueden ser el motivo de un posible estrés. 

Psicológicamente, las personas sienten un importante sentimiento de dominio o autosuficiencia que influye en cómo se sienten tras realizar el ejercicio y una vez cumplidos los objetivos iniciales previos al entrenamiento.

Por lo tanto queda claro que el deporte es una herramienta imprescindible para tener una buena salud emocional tanto a nivel social como nivel neurofisiológico y biológico. ¡Implántalo en tu vida como una necesidad básica!, cuerpo y mente te lo agradecerán.

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