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Tiempo de debates:Segunda parte Por: Óscar Tamez Política e HistoriaViernes, 30 de Abril de 2021 02:00 a.m.

El debate es un buen espectáculo, un show como la lucha libre o una pelea entre actores. Fuera de eso, es difícil asegurar que en el debate se conoce al mejor político, con esta frase cerramos la columna del martes.

Los debates no permiten conocer a las y los candidatos, tampoco perfilar quién puede ser la mejor persona para gobernar, en todo caso son instrumento para alimentar el morbo de los televidentes quienes lo presencian.

En EUA los debates tienen efecto porque se dan solamente entre dos candidatos, uno liberal moderado y otro liberal radical, no hay de otras opciones, eso hace diferencia.

México es un país de pluricandidatos; no hablemos de ideologías ni causas pues sólo es discurso. Los izquierdistas, representados mayoritariamente por Morena, son progresistas, en favor de causas como el feminismo, pero postulan y defienden a acusados de violación como Félix Salgado, acosadores como David Monreal o pervertidos como el diputado Saúl.

En México los debates no funcionan como tal pues son acartonados, largos entre participación y participación de un candidato y se pierde el sentido de las exposiciones, es el caso de Nuevo León.

En Nuevo León, en la elección 2021 hay siete candidatos a gobernador, tres mujeres y cuatro hombres, en total representan a 10 partidos nacionales y uno local, a los debates deben acudir todos.

Dadas las características jurídicas y estructurales de los debates en el país, es mínimo lo que pueden aportar los participantes, en su caso, tienen tiempo para lanzar lodo y expresar algunos llamados a misa.

En un debate, a lo más que puede hablar cada candidato son de 6 a 8 minutos por cada hora del evento. En ese tiempo es imposible profundizar en temas como seguridad, educación, desarrollo social, gobernabilidad, transparencia y más. Menos tiempo queda si deben responder ataques de sus rivales electorales.

Los debates son un espectáculo de cantina, gana el que más vitupere, quien más lance improperios o quien mejor responda a ellos, no el perfil idóneo para gobernar la entidad.

¿Cuál sería la estrategia de los candidatos en el debate? Empecemos por Adrián de la Garza, de quien ya escribimos es el enemigo a vencer. 

Adrián saldrá con tres propuestas: presentar su programa en forma sucinta, asestar un misil a Samuel y defenderse de los ataques que le produzcan Samuel y Clara Luz quienes son los otros dos candidatos con posibilidades de triunfo. Del resto, seguramente habrá golpes de menor trascendencia, al menos que alguno de los candidatos en condición de chiquillada concrete alianza con uno de los grandes y haga el trabajo sucio para Samuel o Clara.

Samuel saldrá desde el primer momento a atacar, en eso ha centrado su campaña y no veo por qué cambiar la estrategia. Sus embates se centrarán seguramente en Adrián y con menor proporción en Clara Luz. Sabe que los votos que pierda la candidata morena serán para él pues Adrián poco se beneficia de los votos que ceden Samuel o Clara.

Clara Luz deberá salir con propuestas y su mensaje de víctima frente a los ataques recibidos durante la contienda. Es probable que centre su participación en ser propositiva, con proyectos como Puerta Violeta y deje el lodo para que los varones se den con todo y así posicionarse por sobre las pendencias. Hay la posibilidad de que devele algún pecado de sus rivales que cimbre al evento.

Los debates no sirven para elegir candidato, en todo caso, son el espacio para sacar los trapitos al sol de los rivales y con ello, provocar una campaña de desprestigio que reste votos al contrario en el posdebate.

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