icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Tan absurdo que ofende Viernes, 29 de Marzo de 2019 00:59 a.m.

Se necesita ser muy cínico o un desvergonzado para exigirle cuentas a alguien, cuando quien las pide no las da. Se necesita no tener moral para acusar de inmoral a uno que comete los mismos delitos que el que lo denuncia.

Comenzando con López Obrador, los funcionarios del nuevo gobierno, los legisladores federales y estatales están desatados denunciando los malos manejos de políticos de los anteriores sexenios. Los mismos priístas, panistas, perredistas y de otros partidos se le están tirando a la yugular a sus propios correligionarios de legislaturas y administraciones pasadas, dígalo si no la embestida  contra de Ernesto Cordero, exsenador del PAN.

Les platico algo en corto relacionado a los legisladores federales: el celo con que los senadores y diputados “cuidan” las finanzas públicas no se aplica para nada en los gastos que ellos mismos dilapidan sin rendirle cuentas a nadie.

Porque resulta que más de la mitad de los presupuestos que les fueron asignados este año son partidas de gastos discrecionales, lo cual quiere decir que esos señores son libres de gastar sin comprobar en qué lo hacen.

Casi la mitad del dinero que los legisladores reclaman desde sus curules y la tribuna a los funcionarios públicos acusados de fraudes y desfalcos, la van gastado ellos impunemente y de la forma más lastimosa que existe.

Rubros tan absurdos como el seguro de contingencia por evacuación en caso de temblores, aplicado, eso sí, sólo en zonas sísmicas.

O estos otros: Reposición anual de iPads; asesoría a los responsables de dar apoyo a las comisiones del Senado, o sea, sueldos pagados a asesores de los asesores de los legisladores; compra de pasteles, bocadillos, canapés y bebidas para celebrar los cumpleaños de los diputados federales y de sus asistentes personales, sí, también la despampanante secretaria particular de Fernández Noroña que le sirve el café en plena sesión. Remodelación del gimnasio del personal administrativo de la Cámara de Diputados y otros que por pudor no menciono por ahora.

Esto sucede en un país donde la opinión pública, la de los ciudadanos, prácticamente no existe más allá de los memes, de las apologías en redes sociales, de las críticas de café y párenle de contar.

¿Qué sucede con la opinión pública ciudadana? En plena revolución de las redes sociales, las vemos inundadas de trivialidades. La gente, la gran mayoría, usa las redes sociales para todo… menos para ejercer el poder de cambio que la tecnología nos concede. En la propia casa de uno le dicen: ‘‘Ya no le muevas, te van a matar o te van a mandar una auditoría’’.

Cierto, la voracidad de funcionarios públicos corruptos pareciera no tener fin. Tampoco parece tener fin la impunidad de que gozan esos especímenes para gastar a su antojo el dinero de nuestros impuestos y en Nuevo León tenemos un caso patético con el Bronco-dron que costó una fortuna y nadie en el gobierno da una explicación coherente de cómo lo van a operar.

Igualmente infinitas e inmortales son las leyes laxas, permisivas y tolerantes que tenemos en México, donde quien mata a otro en un accidente de tránsito es acusado de un delito menor y sale libre bajo fianza.

Nuestro país está atrapado en medio de corrupción y leyes que son interpretadas por abogados de delincuentes de todo tipo, especializados en todo para que sus clientes no pisen la cárcel.

¿Y qué está sucediendo al respecto con el gobierno republicano? En lo que va de 2019, la licitación pública sólo ha sido utilizada en el 18% de los 28,458 contratos firmados por la administración lopezobradorista, y el 82% de los casos han sido por adjudicación directa.

Mientras que en el lenguaje de AMLO predominan las arengas contra la corrupción, su gobierno se despacha con la cuchara grande al adjudicar contratos por todos lados, desde la compra de las 671 pipas gringas para el combate al huachicoleo a un costo de $1,765 millones de pesos, hasta la contratación de una asesoría jurídica y desarrollo del plan maestro para construir el Tren Maya por $91 millones. Otra: para construir la refinería de Dos Bocas se dispuso la invitación restringida a cuatro empresas que tienen antecedentes de corrupción durante el sexenio de Peña Nieto.

Pemex Exploración y Producción ha firmado siete contratos directos por $44,000 millones de pesos, según datos que obtuve de la organización no gubernamental Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

Tanto absurdo, ofende.


CAJÓN DE SASTRE

“Como si viviéramos en jauja. El problema es que no es así, porque para los que no saben la balanza comercial con EUA y Canadá es favorable a ellos, 5 a 1 contra México en los primeros 100 días. La deuda externa acumulada en el mismo período aumentó 18%. El desempleo en lo que va del sexenio es del 5% abierto en contraste con el 3% de todo el 2018 y del 2% en el 2017. La carestía de diciembre 28 a febrero 28 del 2019 es del 4.5%, el doble de la registrada en noviembre del 2018. Todos los anteriores son datos del INEGI”, dice la bien informada de mi Gaby.

placido.garza@gmail.com



OpenA