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Somos mejor de lo que pensamosPor: Tomás Castañeda Cómo correr mejorJueves, 11 de Marzo de 2021 02:00 a.m.

Muchas veces no hacemos las series como debiéramos. En algunas ocasiones empezamos muy fuerte y en la últimas ya no tenemos fuerza para imprimirle ritmo.

Lo ideal es ir de menos a más, de manera progresiva, para ir cerrando fuerte. Hay diversos tipos de series: de 400 metros, por tiempo y de un kilómetro, cinco veces.

Una serie bien hecha de un kilómetro debe cerrarse en cuatro minutos, es lo ideal para alguien que trae un ritmo cinco minutos por kilómetro en el maratón.

Este año tuve un corredor, con el cual me dio mucho gusto ver sus resultados. Estaba corriendo en otro equipo y lo tenían muy frenado, haciendo hasta casi cinco horas en el maratón.

Cuando se integró a mi equipo le pedí que corriera a ritmo algunos kilómetros, y pronto me di cuenta que lo tenían frenado, que su ritmo era para hacer un tiempo de tres horas y 30 minutos en el maratón.

No me creyó cuando se lo dije. ¿Cómo iba a poder pasar de casi cinco horas a tres horas y media?

Lo importante de este corredor es que tiene una gran disciplina y compromiso, por lo que poco a poco empezó a darse cuenta de que era posible.

Lo primero que hicimos fue que corriera un 21K (21 kilómetros, medio maratón) a ritmo; para darle confianza, lo acompañé en toda la ruta... y dicho y hecho: yo, su entrenador, no pude seguirle el paso. Logró una hora y 46 minutos en ese 21K, algo inédito en su trayectoria.

Comenzamos a hacer las series como debe ser: a buen ritmo, dándole confianza, se empezó a dar cuenta que tenía fuerza para ir bajando los tiempos.

El reloj empezó a caer, en el primer año logró bajar a cuatro horas y 12 minutos el Maratón de Monterrey, y luego en Houston lo corrió en tres horas y 58 minutos. Una alegría tremenda ver que ya había logrado bajar la barrera psicológica de las cuatro horas.

Venía lo mejor, en el segundo año se tuvo más confianza y empezó a entrenar cada vez más fuerte y con más confianza.

Aún yo no pensaba que ya bajaría a las tres horas y 30 minutos en el maratón, pensé que eso sería hasta el tercer año, pero en el Maratón Virtual de Monterrey me sorprendió con tres horas y 35 minutos, algo muy complicado por las condiciones en que corrió, solo y en medio del tráfico.

Y me volvió a sorprender porque en el Maratón Virtual de Houston repitió con tres horas y 36 minutos.

“Es una hazaña lo que hiciste”, le dije, porque hacer dos maratones seguidos en ese ritmo, y con las condiciones en que corrió ese segundo maratón: sin abasto y con el tráfico a cuestas, y apenas en su segundo año entrenando conmigo, no era nada fácil.

Ahora está motivado en bajar los 10K (10 kilómetros) a los 42 minutos y... ¿por qué no?, soñar con clasificar al Maratón de Houston.

A veces no nos damos cuenta de lo que podemos lograr, hasta que alguien nos lo hace ver.

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