icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Semilla de Maldad Sábado, 9 de Marzo de 2019 01:55 a.m.

Nuevo León carga a cuestas dos estigmas notabilísimos de los que no se puede desprender fácilmente; el primero es su agresiva tendencia progresista en el empresariado, ya sea de comercio o industria. El segundo es el perfil conservador y mocho de su sociedad.

El Congreso del Estado acaba de cometer una estupidez de colosal tamaño al modificar leyes y reglamentos para establecer, como determinan los derechistas grupos llamados ‘‘provida’’, que el ser humano es ser humano desde el momento mismo de su concepción. Semilla de maldad. En consecuencia, los leguleyos de este estado van a encarcelar a las mujeres que se sometan a un aborto. O que lo sufran circunstancial y accidentalmente.

El asunto, como ya lo señaló varias veces la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, tiene que ver con la Constitución y leyes; pero eso no es lo fundamental. Lo esencial es que la actitud del Congreso regiomontano es una marca de retroceso y de traición a la humanidad. No progesará. El cuerpo legislativo federal que domina y manipula el presidente López, no dejará que se agreda a las mujeres y a su derecho a disponer de su cuerpo como le dé gana. Se seguirá adelante con la despenalización del aborto, como dice la señora Sánchez Cordero: a los diputados del Congreso de Nuevo León solamente les queda la vergüenza.

PILÓN 
Hay mundos en los que la caballerosidad no es moneda de curso corriente. El teatro es uno de esos universos. Rubén González Garza, actor, dramaturgo, director regiomontano, que ayer hubiera cumplido 90 años de edad, murió cuatro madrugadas antes. Si a alguien le queda como hecho a la medida la categoría de caballero es a Rubén. Excelente actor, compañero incomparable, director y, sobre todo, maestro de los que se asomaban al teatro, González Garza es una de las pocas piezas sin las que el desarrollo de las artes escénicas en Monterrey no es imaginable. Murió, me dicen, apaciblemente, de una neumonía, casi inigualablemente, solo, huérfano temprano. Atleta entusiasta, fuente de vigor creativo desde que hace sesenta años le conocí. En la llamada provincia mexicana en que nos envuelve el estereotipo, el movimiento teatral regiomontano que surgió por generación espontánea en las calles de Padre Mier donde se inventó Arte A.C., Rubén fue uno de los dínamos impulsores de la afición al teatro en este enorme rancho, junto con Julián Guajardo, Minerva Mena Peña, Luis Martín, Emma Myrthala, Pepe Marroquín, Daniel Dimas, Paco Robledo y tantos otros que no quiero mencionar por no omitir.

Todos vamos a terminar donde Rubén acabó. Él puede estar, sin embargo, muy tranquilo por haber dejado una huella profunda en nuestra sociedad.

OpenA