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Se “esfuma” el oro de Venezuela…Lunes, 4 de Febrero de 2019 02:11 a.m.

A la muy precaria situación económica que vive Venezuela, con escasez de todo y una increíble inflación de más de 1 millón por ciento anual, se suma ahora la tensión política desde que la semana antepasada, Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional, se proclamó como presidente encargado de ese país, desconociendo a Nicolás Maduro.

El gobierno de Estados Unidos y la mayoría de los países de América han reconocido a Guaidó como presidente interino, y esto tendrá consecuencias de todo tipo.

Pero hoy me quiero referir al tema de las reservas internacionales en oro. Y es que el gobierno de Maduro intentó en noviembre pasado retirar lingotes por un valor de $550 millones de dólares, para transportarlos del Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés) en Londres, a Caracas, Venezuela.

Sin embargo, el BoE –según fuentes periodísticas–, SE NEGÓ a hacer dicha entrega, primero, argumentando absurdamente problemas de planeación de la logística, y luego, exigiendo al gobierno de Maduro que explicara para qué quería usar esas reservas áureas.

Esto es absolutamente irregular, porque es como si a usted el banco le preguntara primero en qué se va a gastar su dinero para ver si le deja retirarlo de su cuenta. Es ridículo e inaceptable. Pero la cosa no paró ahí.

El 31 de diciembre las reservas de oro venezolanas en Londres, más que se duplicaron a 31 toneladas, tras la liquidación de un adeudo del gobierno venezolano con el Deutsche Bank, con el que tenía empeñados esos lingotes. Es de suponer que Maduro hizo este pago para tener más oro y luego, volver a intentar retirarlo todo junto, de una vez.

Para Maduro era importante que ese oro llegara a Venezuela, porque había venido usando el año pasado esas reservas para hacer trueque con Turquía de oro por alimentos. Al ser un país en quiebra, con producción de crudo –su principal activo– a la baja, el usurpador Maduro está haciendo uso de lo poco que le queda para intentar mantener su régimen.

Al hacer ese trueque de oro por importaciones, se le daba la vuelta a las sanciones financieras que Estados Unidos tiene impuestas sobre Venezuela.

Ya sin acceso al oro que tiene en Londres, y con la congelación de cuentas de la petrolera PDVSA que anunció el gobierno de Trump la semana pasada, se le acaban el dinero y el poder a Maduro.

Pero el punto grave sobre las reservas de oro aquí es: ¿por qué se negó el Banco de Inglaterra a entregar un oro que no es suyo? Si es porque no reconoce a Maduro como presidente, muy bien, pero entonces que lo diga. Hasta el momento, no lo ha hecho.

El gobierno del Reino Unido se ha lavado las manos y descargado toda la responsabilidad en el BoE.

Es un hecho que el oro no se entregará al régimen de Maduro, y es de celebrarse al ser un usurpador. Sin embargo, el punto aquí no es ese, sino señalar la vulnerabilidad, el GRAN riesgo para otros países para los que esta negación de la entrega de oro es una llamada de atención.

Por esa razón, el oro –por sus características inigualables como activo refugio de valor–, debe estar siempre físicamente en manos de sus legítimos propietarios.

De esta señal de advertencia deben de tomar nota el Banco de México, y la Comisión de Cambios (que encabeza el gobierno Federal) –al ser quienes administran nuestras reservas–, pues ahora que el presidente López Obrador se ha puesto del lado de Nicolás Maduro, no vaya a ser que el oro de las reservas de nuestro país también nos lo quieran negar en algún momento.

No se olvide que 99 por ciento de las 120 toneladas de oro de México, están también en el BoE. Repatriar el oro aquí, es una exigencia que llevamos haciendo en esta columna por casi siete años, y hoy más que nunca, es válida. Hay que comprar MUCHO más oro –cuando menos el doble de lo que hoy se tiene–, y cuando menos la mitad, traerla a las bóvedas de Banxico. Esa sería una medida de inteligencia financiera que reforzaría la posición del peso y de nuestro país, que tanta falta nos hace.

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