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Monterrey, NL
Clima
Sarcasmos Por: Guillermo Fárber BuhederaJueves, 4 de Marzo de 2021 02:00 a.m.

La guerra es una masacre entre jóvenes que no se conocen entre sí, para enriquecer a viejos que sí se conocen entre sí.

CALENTAMIENTO GLOBAL EN TEXAS

El Jaime, paisano que vive en Texas (estado que tiene una extensión superior a la tercera parte de la república mexicana, casi el triple que el estado de Chihuahua):

"A Texas le afectó muchísimo el paro total de la energía solar y la eólica. La primera por capa de nieve y la segunda por congelamiento (parece ser que no se compró el equipo adecuado).

En el caso de las plantas de gas natural, el problema vino por el congelamiento de un buen porcentaje, pero no la mayoría de las ´tuberías de gas´ como el gas natural no se congela a esas temperaturas, yo supongo que se les congelaron válvulas externas a la intemperie, pero así está escrito en las noticias.

Escuché, pero sin comprobar, que hasta las plantas atómicas se pararon por miedo a que el agua de enfriamiento se les congelara y se repitiera un Chernobyl.

La demanda de energía subió y la oferta cayó a casi la mitad.

Las tuberías de agua, se congelaron, desde luego.

No hubo Internet y suspendieron las transmisiones de televisión aérea.

Se agotaron los víveres y la gasolina ante el pánico.

No hubo bancos abiertos ni muchos negocios. Walmart cerró. Ni los McDonalds funcionaron.

Incomunicados totalmente.

La gente derretía nieve si tenía electricidad o gas o chimenea.

Las roturas de los sistemas de tuberías de agua fueron espectaculares en algunos casos.

Obviamente, los bomberos no podían apagar incendios.

Hay mucho que aprender de esta tragedia, siendo las principales lecciones las de aislar mejor a mayor profundidad y ponerle chaquetas eléctricas a las tuberías y a las válvulas de gas y agua; no confiarse en las energías renovables intermitentes y obligarlas a pagar un respaldo con su respectivo costo y no creerles que son más baratas, pues no es así si sumamos todos los factores (más el costo de respaldo, por ejemplo)".

GAS NATURAL

El Enrique nos ofrece esta valiosa opinión: "Un argumento poderoso en contra de las celdas de hidrógeno es que al requerirse energía eléctrica para la electrólisis y separación del hidrógeno, mejor usar esa energía ya directamente en impulsar motores eléctricos y maquinaria, en lugar de usarla para primero generar hidrógeno que debe luego ser transportado y puesto en una celda para finalmente generar una electricidad que ya tenías desde antes. Por eso Siemens está invirtiendo en investigaciones para poder convertir y utilizar las actuales instalaciones de gas natural en ductos para hidrógeno. Algo prevén para el futuro; algo que nosotros desconocemos (bit.ly/309YD7t).

ASTILLAS DE VIDRIO

A Marián le siguen saliendo de la cara, a 21 años del accidente. En fin, estas minúsculas partículas no le representan mayor problema pues casi no le causan molestias y ciertamente no le afectan su aspecto. Yo tuve otra experiencia parecida, aunque menor. Ocurrió hacia 2007. Yo desayunaba con mi talentoso amigo Ramón Ojeda Mestre en el restaurante ubicado en la planta baja del Hotel María Isabel Sheraton, frente al Ángel. Nos tocó una mesa junto al ventanal. Estaban restaurando el edificio de unos 20 pisos de altura. Concretamente, en esos días estaban reponiendo los cristales de la fachada. De pronto cayó una viga enorme desde no sé qué altura, rebotó en la banqueta (milagrosamente no pasaba nadie por la acera) y destrozó el ventanal situado a un metro de nuestra mesa (los contratistas no habían construido un provisorio tapial de madera; cosa que entiendo es obligatoria). La viga rebotante generó tres efectos. Uno, un estruendo súbito y salvaje. Dos, una repentina lluvia de vidrios sobre las mesas junto al ventanal. Y tres, un salto colosal de mi parte, larguísimo y rapidísimo (salto olímpico que hoy sería incapaz de repetir y aun de pensar). El Ramón no fue tan 

veloz y todavía sentado recibió una lluvia de vidrios. Por fortuna él llevaba puestas las gafas, de modo que las astillas no le salpicaron los ojos. Ahora él me dice: "Hasta hace pocos años todavía me brotaban cristalitos en la espalda". Cristalitos que le extrajeron de la cabeza, hasta donde se pudo, en la misma enfermería del hotel.

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