OpenA
icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Saquen los lentes Por: Nora Zambrano En Palabras De Los PsicólogosMiércoles, 24 de Marzo de 2021 02:00 a.m.

Como todos, antier por la mañana, despertamos con la terrible noticia de un accidente donde perdieron la vida dos pequeñas niñas, iban acompañando a su mami a entregar comidas, oficio que su madre desempeñaba para salir adelante.

Podríamos decir que fue un accidente más como el de tantos que nos notifican cada día los medios de comunicación, triste por estar involucrados niños pequeños que nada podían hacer; sin embargo, es un incidente que deja tantas cosas expuestas más de lo que sus imágenes dejan plasmado en una nota roja.

Deja al descubierto la vulnerabilidad que muchas madres están viviendo en este momento, al verse en la necesidad de salir a trabajar llevando a cuestas no sólo la responsabilidad de un trabajo bien hecho si no la preocupación por los tripulantes más pequeños.

Deja al descubierto la imprudencia (otra vez) de conductores que por falta de pericia conducen vehículos a alta velocidad. Deja al descubierto la falta de apoyo a las madres trabajadoras que no cuentan con estancias seguras donde puedan cuidar bien a sus hijos.

Deja al descubierto la falta de supervisión de las autoridades en cruces peligrosos donde la falta de señalamientos o incluso luz se vuelven los ingredientes precisos para accidentes. Deja expuesto nuestro sistema legal que detiene a una madre muerta en vida mientras se deslindan responsabilidades.

Deja a la vista la falta de oportunidades de trabajos seguros y sueldos dignos para poblaciones vulnerables. Deja al descubierto autos que no están diseñados para los infantes, donde niños menores de 9 años tienen una silla elevadora para su protección, que en muchas ocasiones resultan ineficientes y salen disparados del asiento; sin olvidar el costo elevado del artículo, pues cada silla cuesta alrededor de $1,000 pesos.

Se que para muchos no nos queda más que rezar (si es tu forma) pero también hay que levantar la voz y no sólo pasar de largo. Es una situación precaria que las personas romantizan, con apodos burlones de madres abnegadas, luchonas, guerreras incansables donde la realidad es que hay muchas que luchan por salir adelante incluso si eso significa cargar con las crías.

Este accidente no es más que un triste síntoma de una enfermedad de nuestro sistema. Podemos culpabilizar a todos o a nadie, decir que fue la mala suerte, pero no es más que otra excusa para no actuar, dentro de este sistema todos somos parte, quieras o no quieras, te toque o no te toque.

Si seguimos manteniéndonos al margen más notas como esta seguirán llenando los espacios de las noticias, más familias destrozadas por la inacción de todos, así que o somos parte de la solución o parte del problema.

OpenA