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Revivamos a nuestros muertos Por: Claudia Cantú Semillas para el almaLunes, 2 de Noviembre de 2020 02:00 a.m.

Me acuerdo cuando estaba en el colegio, me encantaba el 2 de noviembre porque las maestras ponían un altar y nos platicaban sobre las tradiciones mexicanas; además, ese día nos lo daban libre por el asueto.

Después vas creciendo y tus seres queridos que pasan a mejor vida van en aumento, con lo que se hace necesario recordarlos, para sentirlos cerca y no olvidarlos nunca.

Leí una vez en redes sociales un post que decía "No mueras con tus muertos", y hablaba de cómo la gente va apachurrando tanto su corazón con la muerte de un ser querido, que, si no lo supera, puede dejar de vivir el resto de su vida, perder la alegría, las ganas de todo y caer en una depresión profunda.

Es difícil decirlo, siendo yo una persona que por más que vivo en un mundo casi 100 por ciento espiritual y he estudiado mucho estos temas, no puedo evitar que mi corazón se estruje demasiado ante la pérdida de un ser amado, pero únicamente superas a tus muertos reviviéndolos con el ejemplo, viviendo en sus enseñanzas y honrando su memoria con actos honestos.

Te cuesta aceptar como ser aún vivo que ya no verás en esta tercera dimensión a esa persona, más que en fotos o videos, pero la realidad es que la vida sigue después de la muerte, pero en otro plano. Se habla mucho del tema y cada quien es libre de tener sus creencias, pero yo sí soy de las que prefiere confiar en que es verdad.

El título de esta columna dice: "Revivamos a nuestros muertos" y justo es lo que te quiero compartir hoy, el cómo aceptar que ya partieron a otro tipo de vida, según mi experiencia, y a revivirlos en el recuerdo para llenar tu corazón del amor que dejaron en vida. Por lo tanto te comparto estos consejos que me han funcionado y espero alguno te sirva:

 1. Lo primero es vivir tu duelo y agotar adentro de ti la tristeza que deja quien parte.

 2. Deja ir a esa persona.

 3. Perdónala por haberse ido. Muchas veces, sin saberlo, guardamos ciertos sentimientos de frustración hacia quien murió porque no queríamos que lo hiciera. Suéltalo.

 4. Piensa qué te dejó ese ser querido, qué recuerdos bonitos, que enseñanzas, qué aprendizajes...

 5. Revive a quien partió en tu corazón, que es donde viven quienes nos dejan en este plano. ¿Cómo? Con su ejemplo, ¿Qué puedes hacer por ti y por los demás en base a lo que aprendiste de esta persona?

 6. Vivir conforme las enseñanzas positivas que te dejó es la mejor manera de revivir a alguien.

 7. Recuerda a esta persona de manera sana, sin apegos terrenales.

 8. Honra su memoria siendo una persona positiva, viviendo en el amor, haciendo algo bueno por el mundo.

 9. Ora por esa persona y, de vez en cuando, enciende una vela en su honor.

 10. Medita, pon en calma tu corazón, tómate unos momentos y dedícale tus pensamientos. Es muy tranquilizador "platicar" con él o ella en medio de una meditación que te conecte con las fibras más profundas de tu ser. Sientes como si realmente le hablaras y, muchas veces, hasta consigues verla en sueños, lo que se vuelve reconfortante, la mayoría de las veces.

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