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Relatos Por: Nora Lilia Zambrano Vázquez En Palabras De Los PsicólogosMiércoles, 29 de Abril de 2020 02:00 a.m.

No estaba muy segura de cómo iniciar el artículo de hoy, como saben la contingencia nos ha venido a marcar un paréntesis en nuestro diario vivir, fue quizás por buscar una línea de acción, o tal vez un modelo de intervención, o sencillamente intentar buscar una respuesta lógica para que mi cerebro lograra procesar la situación actual.

Como lo había escrito anteriormente, nos hemos estado esforzando tanto por mantener una normalidad conocida, intentando llevar las cosas, la vida como hasta ahora lo habíamos hecho, y se nos está pasando darnos el tiempo de entender que ya la vida no va a ser igual, que lo antes prioritario ahorita no lo es.

Mas que buscar la historia me di a la tarea de leer los relatos de las personas que vivieron una pandemia similar; me encontré con tanta información y tan valiosa que va desde lo verdaderamente trágico hasta lo más alentador posible.

Me quise enfocar a la pandemia más cercana que fue la gripe española de 1918 o como otros la llamaban el jinete pálido, el por qué de este enfoque es que así como en mi caso habrá muchos más que pudieran encontrar en su propia familia vestigios de  está historia, ya que por la trascendencia y el impacto a nivel mundial muchas de nuestras familias tuvieron oportunidad de vivir muy de cerca este evento.

Dentro de los relatos que encontré hubo 3 que verdaderamente conmovieron mucho mucho mi corazón:

“El joven hijo de un ministro bautista en Leicester contó cómo su padre dormía en la capilla del cementerio mientras dirigía funerales desde el amanecer hasta el anochecer. Quería evitar llevar el virus a la casa que compartía con su esposa y sus ocho hijos, todos los cuales sobrevivieron.” 

“La gripe española también le provocó a algunas personas una psicosis que podía llevar a asesinatos y suicidios. Los informes periodísticos detallan algunas de estas muertes, que los tribunales atribuyeron al "delirio durante la influenza". Un hombre que estaba en la Fuerza Aérea Real en Blandford Camp en Dorset escribió: "Un bosque pequeño cerca del campamento se apodó 'el bosque de los suicidios' debido a la cantidad de hombres que tenían gripe y se suicidaban allí".

“Como se ha desarrollado aquí una alarmante epidemia de influenza, y no tenemos médico, suplicamos enviarnos cuanto antes un doctor”, le escribe el alcalde de Doctor Coss, Petronilo Martínez, al gobernador Nicéforo Zambrano.

Los tres relatos que aquí les comparto dejan un testimonio tan duro, tan fuerte que no nos hace una invitación a leerlos sino que nos da un ultimátum sobre cuáles son nuestras oportunidades. Debemos entender que estamos viviendo un fenómeno tan grande donde nuestra seguridad,  nuestra salud física y emocional, nuestro humanismo, nuestra empatía y nuestra historia son las herramientas que nos van a ayudaran a salir adelante.

Como una pequeña reflexión final les dejo el siguiente mensaje: “Los que -entendieron la importancia del desafío acertaron en la respuesta y crearon civilizaciones nuevas; quienes buscaron ¬excusas para seguir con sus conflictos internos, desaparecieron de la historia”.

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