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Reflexionar Por: Luis Sampayo Luis SampayoLunes, 14 de Diciembre de 2020 02:00 a.m.

Con pandemia y sin ella, con "cortinazos" comerciales, cierres decretados, prohibición de las "juntaciones" sociales, gremiales y políticas, fiestas, posadas, bodas, piñatas y todo tipo de actividad que implique el contacto físico entre las personas, el tortuoso andar en el tiempo de este nefasto 2020 finalmente nos ha llevado al arribo de esta diferente, extraña, aciaga, temerosa y altamente peligrosa temporada navideña que hoy más que nunca, nos obliga a reflexionar sobre el futuro inmediato para este venidero 2021.

"Uno es el arquitecto de su propio destino" dice el dicho que efectivamente resulta ser tan contundente que se estrella, como un choque de trenes, en contra de la conciencia colectiva del vulgo que normalmente responsabiliza a las autoridades de sus propias desgracias cuando la mayor desgracia es no saber cómo elegir y designar a las autoridades por la falta precisamente de ejercitar la reflexión de fondo, forma, con conciencia y profundidad.

En el ámbito electoral, aunque el proceso apenas arranca y la información real en la misma medida también, apenas se genera, la limitación informativa veraz dificulta la reflexión; sin embargo, es importante observar desde este principio todo el proceso de "malabareo" o las llaves y costalazos, por no decir conflictos internos, entre los grupos de poder y los aspirantes a candidatos a puestos de elección popular, por los diferentes partidos y alianzas entre sí, para designar a sus respectivos "gallos".

En la mecánica de la operación de la democracia mexicana, el proceso electoral supone y desemboca en que el triunfo es para quien decida la mayoría electoral, esa que está muy ligada a la pobreza, pues guardando toda proporción, ambas mayorías (la electoral y la pobreza) casi están conformadas por la misma población, misma que tradicionalmente a lo largo de la historia política ha vendido el peso de lo que significa su volumen, a quien sin pensarle mucho le convence, más allá de propiciar una mejora integral.

Hoy por hoy, nuestra sociedad pensante, que no es ni siquiera la gran mayoría de la sociedad electoral, más allá de las vicisitudes que nos ha acarreado el Covid en este 2020,  se lamenta del gobierno que hoy tenemos en la Presidencia de la República y desde hace mucho tiempo también, en la gubernatura estatal, en un país donde privilegiando a las habladurías y la pobreza, se tiene contenta y de la mano a la gran mayoría de la sociedad electoral, esa que sin reflexionar, otorga el triunfo a quien le cae bien, le habla bonito o le dice lo que requiere escuchar con promesas falsas de un futuro promisorio con grandes estándares de bienestar.

Por ello es precisamente que tenemos los gobiernos que tenemos y dentro de ellos generalmente se presenta al inicio de la gestión, un extraño proceso evolutivo en donde el político mexicano y el oportunista metido a eso, cuando transmuta a funcionario, normalmente cambia su filosofía existencial gracias a la "vitaminación" que le otorga "el poder", olvidando muchas veces las promesas ofrecidas en el camino recorrido para llegar a la cumbre, mareándose por el triunfo de la altura alcanzada, aunque esta se ubique apenas arriba de un ladrillo.

Reflexionar sobre el gobierno que ahora tenemos y sus falsas promesas es muy conveniente para evaluar en ese mismo proceso de reflexión, similitudes y diferencias, aciertos y errores, capacidad y claridad de ideas, honor y honra de quienes ahora están perfilándose a las candidaturas de sus respectivos partidos, so pena de volver a caer en el mismo pozo donde hoy se encuentra nuestra sociedad gracias a la incapacidad gubernamental que se traduce en su pobre gestión para proveer los satisfactores que la propia sociedad demanda.

Por ello le insisto, amable lector, reflexione sobre este tema en todas sus vertientes y en todas sus variantes políticas, social, cultural y de valores morales, pues apenas se está abriendo "el circo político" donde usted tendrá la oportunidad de evaluar los malabares y peripecias como en las que se meten para "aguantar" la jornada de 18 hoyos en el golf, uno que otro payasito y los demás diferentes actores que buscarán afianzar las candidaturas por sus respectivos partidos.

Por hoy es todo, medite lo que le platico estimado lector, esperando que el de hoy sea un gran y productivo inicio de semana, me despido con las palabras perpetuadas por mi hermano Joel: "Tengan la bondad de ser felices". Nos leemos aquí el próximo lunes.

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