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Profecía autocumplida Por: Nora Zambrano En Palabras De Los PsicólogosMartes, 15 de Septiembre de 2020 02:00 a.m.

"Cada cosa que pensamos le está dando forma a nuestro futuro".

Todos los días hacemos juicios acerca de lo que nos rodea, nuestras acciones, las decisiones que tomamos, los sentimientos que generamos, lo que hacen los demás y sus intenciones.

Pero te has preguntado si estos juicios no fueron los que dictaron al final lo que juzgamos.

Desde antes de nacer ya hay una serie de expectativas sobre nosotros, de qué color serán nuestros ojos, a quién nos pareceremos, incluso si vamos a estudiar determinados conocimientos. Después, esas expectativas se suman a las propias. Sabemos qué esperan otros de nosotros y formamos nuestras creencias acerca de nuestras capacidades, gustos y personalidad.

Las profecías autocumplidas son todos aquellos pensamientos predictivos que las personas tienen y que, una vez emitidos, se convierten con mucha probabilidad en la causa de que esto se realice. Así, se genera una expectativa que terminamos cumpliendo.

Por su parte, aunque está relacionado con la profecía autocumplida, el efecto Pigmalión hace referencia a las creencias que tenemos sobre el comportamiento o rendimiento de otros. Así, la idea que nos hacemos termina condicionando cómo actúa la otra persona y, por tanto, cumpliendo nuestras expectativas.

Si tu le dices a alguien que crees en él, que lo consideras inteligente, incluso preparado, es muy probable que su desempeño se alinee a esa descripción, por que en su inconsciente esas palabras le brindarán el valor que requieren las tareas a las que se enfrentarán, por el contrario si el mensaje que se le dirige tiene una carga negativa (tonto, flojo, no pones atención, etc) que desvalore su ser, también su desempeño se alineará a esa descripción.

En muchos casos, las profecías sobre nosotros y sobre otros, pueden llegar a ser dañinas.

Podemos boicotearnos realmente, e incluso llevarnos a conflictos más serios acerca de lo que sentimos y hacemos. Así, aunque sean creencias fuertemente arraigadas, no están exentas de poder ser modificadas.

¿Qué podemos hacer?

Nada está determinado, si detectas este tipo de pensamientos con un final negativo, redirecciona el pensamiento.

No uses etiquetas ni para ti ni para otros, estamos muy acostumbrados a segmentar y las etiquetas las usamos a diario, incluso sin ponerles atención, las etiquetas condicionan los comportamientos.

Qué hay detrás de las creencias limitantes, alguna indicación, algún regaño, una mala experiencia, una vez que las hagas consciente, será más sencillo atajarlas.

Busca y dales poder a las experiencias que te indicaron lo contrario. Recuerda cuando tu sí lo lograste, ¿qué te ayudo?, ¿qué hiciste diferente?, ¿cómo lo iniciaste?.

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