icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Primero Yo Sábado, 2 de Marzo de 2019 02:10 a.m.

No es ninguna novedad que las diferencias generacionales son muy evidentes, por un lado hablamos de etiquetas como ‘Baby Boomers’, la ‘Generación X’ , millennials y así le seguiremos agregando.

Dentro de estas secuencias generacionales los valores también se ven diferentes si hace unos años, la generación de nuestros abuelos era caracterizada por la firme disciplina con la que fueron criados. Es muy diferente a la permisividad con la que los chicos actuales se están criando, claro que hace algunos años la mamá siempre estaba en casa y hoy por hoy la mujer también sale a trabajar.

Pero creo que lo más grave de esta situación es el ambiente de inseguridad en el que se están criando las nuevas generaciones. Antes tú tenías la seguridad de llegar a casa y saber que había alguien esperando e incluso podías presumir: ‘‘Hoy es martes, me toca comer caldo de pollo’’, era seguro. Hoy en día el ambiente de desconfianza apremia, hay chicos que no hacen por dar el número de su casa porque saben que no hay nadie que conteste, o incluso el celular de sus padres, porque con seguridad lo van a mandar a buzón. El hombre tiene un instinto de supervivencia, y pegue donde pegue o tope donde tope, lo va hacer, no es razonado es instintivo, lo cual ha llevado a las nuevas generaciones a ser, individualistas, personales, egoístas, desconfiadas y sumamente temerosas.

Estas características se están permeando en todos los aspectos de su vida, por esta razón cambian de actividad constantemente, no se quedan mucho tiempo en un lugar, porque inconscientemente, quedarse mucho es crear lazos, es crear afectos, o más peligroso crear dependencia, y no lo quieren, porque en su sistema se ha tatuado el “primero yo”

Ahora centrándome en la pareja, la experta Teresa Pereda comenta: “Para cualquier decisión importante en la vida hace falta asumir ciertas responsabilidades presentes y futuras, es decir, comprometerse. De entrada, los jóvenes se encuentran con una cierta desconfianza e incertidumbre ante el futuro”.

Pereda incluso afirma que: “No es extraño que haya personas que, en cuanto conocen a alguien de su interés, la apabullen con preguntas o provoquen situaciones que les permita evaluar de inmediato si es la persona más idónea o no. Y es que quien presenta esta actitud en realidad no está buscando a quién hacer feliz, sino a quién le haga feliz...algo que va contra la esencia misma del amor, que es poner al otro en el centro de nuestra vida. Aferrarse a uno mismo no permite ni un verdadero compromiso ni una entrega.”

Aunque les quisiera decir que todo en la vida de pareja es fácil, no lo puedo hacer y ustedes lo saben. Sin embargo millennial, Generación x, Baby Boomer etc, así como tenemos áreas de oportunidad también tenemos grandes fortalezas como: Seguridad en sí mismas, buscar el balance entre vida y trabajo, amar sin tabú, libertad de decisión, tener el control de nuestra vida y el rumbo que debe tomar.

El amar es un momento muy importante que todos tenemos que  vivir alguna vez. No viene en cajita, no hay un receta por pasos, no se pide por catálogo, pero sí, cuando se escoge con el corazón y el cerebro juntos puede ser la experiencia más maravillosa del mundo. Por más que la mercadotecnia nos bombardee no hay una pócima para crear el amor perfecto, o podría ser, pero no viene en frasquito o pastillita, viene con fortaleza, persistencia, y sobre todo mucha paciencia y se llama voluntad.


OpenA