icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Por si las moscasDomingo, 31 de Julio de 2016 01:14 a.m.
Decía Augusto Monterroso: «Hay tres temas: el amor, la muerte y las moscas». Luego añadía: “La mosca invade todas las literaturas y, claro, donde uno pone el ojo encuentra la mosca. No hay verdadero escritor que en su oportunidad no le haya dedicado un poema, una página, un párrafo, una línea; y si eres escritor y no lo has hecho te aconsejo que sigas mi ejemplo y corras a hacerlo”.

¡Vaya, cómo ignorar el consejo de tan célebre autor! Así que más vale hacerlo de una vez. Bien visto, no es tan difícil escribir de moscas. Las tenemos tan a la mano y les somos tan familiares, que no dudan en pararse en nuestra nariz y antes de que podamos aplastarlas, escapan zigzagueantes para después volver y dejar en nuestros oídos un zumbido que suena a carcajada burlona.

Del “muzzz…” que produce el vuelo de este insecto, se formó la palabra latina musca, que luego en castellano se dijo mosca. Son tan persistentes que desde antiguo han dejado marcas en el lenguaje. En Vocabulario de Refranes y Frases Proverbiales, que Gonzalo Correas escribió en 1627, ya se mencionan expresiones como: «Pikole la moska. Kuando uno de repente se movió o se fue» y «Pikar la moska, por: tomar priesa o enamorarse» y «En boka zerrada no entra moska ni araña»; si quitamos la araña, la expresión sigue vigente.

Una locución intrigante es: por si las moscas, que significa ‘por si acaso’. Y es que, aunque no hay noticia de su existencia antes del Siglo XX, es harto conocida y usada tanto en España como en Hispanoamérica. Es curioso que personas de distintos lugares con quienes he tratado el tema pensaran que la expresión era propia de su respectivo país.

Hurgando en hemerotecas, la cita más antigua  que he encontrado está en un periódico deportivo de Madrid del año 1919. En el Madrid Sport, año IV, No. 134, del 2 de septiembre de 1919; en una nota se narra la frustración de los aficionados que esperaban un juego de semifinal entre el Sporting de Guijón y el Vigo Sporting, pero que por falta de organización no pudo realizarse. Este es un fragmento: «Llegó el domingo, todo sol y primavera, y las primaveras hemos sido nosotros, que creyendo que por esas tierras de Dios tenían formado un concepto de la disciplina y acatamiento de las órdenes federativas; no se había preparado nada, por si las moscas, como dicen los chicos de la calle  y fuimos burlados todos no presentándose ninguno de los dos clubs».

Muy significativa la frase “por si las moscas, como dicen los chicos de la calle”,  ya que es indicio de que surgió del habla coloquial española. Es muy probable que la expresión encerrara la idea de tomar precauciones por si “las moscas” se hacían presentes y aquí “mosca” no se referiría al insecto sino a personas hostigosas, significado que aún encontramos en el diccionario. “mosca: Persona molesta, impertinente y pesada”.

Falta explicar cómo en tan poco tiempo esta locución se popularizó no solo en España sino también en Hispanoamérica. Bueno, primero pasó que en el año 1929 se estrenó en Madrid una comedia musical  llamada “Por sí las moscas”, cuyo autores fueron Joaquín Vela y José L. Campúa y musicalizada por Francisco Alonso. Fue presentada por varios meses con gran éxito en el teatro Romea y de esto dieron cuenta los principales diarios madrileños de la época. Es muy probable que este hecho haya influido en la popularización de la expresión.

Después vendrían tiempos aciagos para la nación española,  estalló la Guerra Civil (1936-1939) y miles de españoles dejaron su patria; muchos de ellos viajaron a América cargando con ellos sus expresiones idiomáticas. Así “por si las moscas” pudo llegar a estas tierras.

Bueno, mis estimadas moscas, he cumplido con ustedes. Y no es que le crea a Monterroso que esto es necesario para aspirar a ser buen escritor. Pero, he escrito estas líneas… por si las moscas.

cayoelveinte@hotmail.com
Twitter: @harktos
OpenA