icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
¿Por qué el FMI nos recortó la expectativa de crecimiento?Lunes, 28 de Enero de 2019 00:30 a.m.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó esta semana, en el marco del Foro Económico Mundial de Davos, sus pronósticos de crecimiento económico mundial para este año y para 2020. Llama la atención porque es una baja adicional a la que hizo apenas en octubre pasado.

Para 2019 estima que el crecimiento del PIB global será de 3.5%, y de 3.6 por ciento el año que entra, es decir, 0.2 y 0.1 puntos porcentuales por debajo de las proyecciones previas. Son pequeñas fracciones pero que equivalen a miles de millones de dólares.

Para México también redujo su expectativa de crecimiento a 2.1 este año, y 2.2 por ciento el año próximo, como consecuencia de una menor inversión privada, debida a la incertidumbre por la llegada del nuevo gobierno.

Este pesimismo del FMI es alentado por la debilidad de la economía de Europa y la de algunos mercados emergentes, particularmente China.

Hizo también advertencias sobre riesgos adicionales que podrían deteriorar más adelante las expectativas de crecimiento, como la llamada “guerra comercial” entre Estados Unidos y China, y la falta de un acuerdo para la salida del Reino Unido, de la Unión Europea –el Brexit–.

No hay duda. Hay focos amarillos porque la economía mundial se está desacelerando más rápido de lo esperado y los riesgos siguen aumentando.

Ahora bien. Como ya le hemos explicado en este espacio, esto no quiere decir que una crisis y recesión sean inminentes. De hecho, lo más probable es que una caída de ese tipo se postergue, pues la Reserva Federal, banco central de Estados Unidos, ha dado muestras claras de estar cediendo al nerviosismo de los inversionistas y a la caída de las bolsas el año pasado, con lo que podría demorar el alza de tasas de interés. De cuatro alzas que en principio se esperaban para 2019, ahora se anticipan sólo dos.

El crecimiento económico tiende a desacelerarse cuando las tasas de interés suben porque el crédito se encarece. En cambio, si hay una moderación en el alza de tasas o de plano una suspensión de dicho ciclo alcista, la economía mundial y los mercados financieros podrían tener un rebote este año.

En esta columna estamos convencidos que una nueva crisis y recesión habrán de llegar, pero también estamos conscientes de que el desplome podría postergarse. Esto es una buena noticia por donde se le vea, pues nos da mayor tiempo para prepararnos –a personas, empresas y gobiernos– antes de la siguiente tormenta que podría llegar en 2020.

En este sentido, el FMI hace una recomendación a los gobiernos para contrarrestar los vientos en contra, con medidas que estimulen el crecimiento económico potencial, y así prepararse por si la desaceleración global continúa.

En primer lugar, hace un llamado a que se resuelvan las tensiones comerciales entre potencias, se propicie el crecimiento, pero se mantenga a su vez la disciplina fiscal.

Esto último en el caso de México es crucial, pues con tantos compromisos y promesas que ha hecho el presidente López Obrador, la presión presupuestal va a aumentar. El secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, es hasta ahora el funcionario más centrado de todo el gabinete, pero algunos tenemos dudas de que pueda resistir los embates que recibirá tarde o temprano de sus compañeros de gabinete cuando exijan más recursos al presidente.

AMLO desestimó el recorte en la previsión de crecimiento del FMI y dijo que lo sorprenderán, pero quizá el sorprendido sea él, pues si cree que decisiones costosas para la economía como la de suspender el suministro de combustible a las entidades más productivas de México, van a ayudar, está muy equivocado.

OpenA