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Odiar... Por: Jaime Claudio Pérez García Ruta de ColisiónMiércoles, 14 de Octubre de 2020 00:00 a.m.

Hoy, el odio producto de la polarización manipulada ha logrado que tolerancia y respeto sean dos palabras olvidadas, lo que nos pone en un grave riesgo como sociedad pues nos puede llevar a situaciones impredecibles. Por el odio todos perdemos, los odiados y los odiadores, nadie se salva. 

El odio es la manifestación más visible de la peor plaga que afecta hoy a la sociedad "el machismo político", el "yo soy más chingón que tú" y el "o te alineas o te chingo", gravísima enfermedad pues lo primero que afecta es la vista, ciega a quien la padece. Se olvidan de la familia, de los apegos, fomenta la intransigencia y la destrucción, y al final, los enfrentamientos estériles entre hermanos en los que todos salimos perdiendo.                           

Un líder es como un padre o un dirigente, debe de poner el ejemplo. Andar alborotando a los hermanos siempre trae consecuencias desastrosas e irreversibles. Son muy graves las agresiones a la crítica democrática a la que tratan de acallar y cooptar. Nos gustaría escuchar al líder decir: "vamos a corregir el rumbo" inútil tratar de tapar el sol con un dedo. Debe prevalecer la vocación democrática que permita la disidencia y las diferencias de opinión. El que no estemos de acuerdo no nos hace enemigos. Y nada bueno produce andar descalificando y creando bandos divisivos que lastiman y no producen más que pérdidas de tiempo, trabajo y oportunidades.

No es con enfrentamientos frontales con las dirigencias como se puede lograr influenciar la intención del voto para buscar un equilibrio del poder, hay que dirigirse a los "beneficiarios" de los programas de dádivas, que por conveniencia son el sustento y el apoyo del poder actual. Hacerles ver que eso que están recibiendo hoy, que se ve maravilloso, no es para siempre, va a terminar agotándose –y pronto– los recursos que hoy están obteniendo de desmantelar  programas y adelgazar entidades son temporales; todos ellos se van a agotar, además con la baja recaudación de impuestos por la falta de inversión privada que hoy está congelada, aritméticamente ese sistema de dádivas es insostenible. Ese dinero que sirve hoy para comprar voluntades no es inagotable, pues nada lo está renovando, y esa fiesta tendrá un final catastrófico, eso simplemente se llama prostitución política, basada en una sumisión inducida.

El capital crea riqueza y prosperidad por el trabajo de todos, que es la única fuente de bienestar duradero, y podrá haber injusticia en esa ecuación, y la lucha de clases manipulada por líderes sin escrúpulos, con envidias, revanchismos, ignorancia, y el desdén a la ciencia y al conocimiento. Pero vale más un capitalismo social (Suecia) que un socialismo capitalista (China) donde se limitan libertades, y el estado totalitario impone la uniformidad.

En Venezuela, "paraíso socialista", modelo a seguir para los populistas de hoy, el 96% de la población sobrevive por debajo de la línea de la pobreza. Han huido del país unos 5 millones en los últimos cinco años. El país está arruinado, pues después de producir 3.7 millones de barriles de petróleo diarios en 1970, bajará a 490,000 a finales de 2020, y de ser gratis la gasolina, hoy cuesta $20 dólares por galón (y es importada); no hay alimentos, no hay trabajo, se acabaron las dádivas. Ahí ya están viviendo en carne propia a dónde los llevó el socialismo, y hoy es tristemente un país en ruinas... ¿Es eso lo que queremos para México?              

"El mal triunfa cuando los hombres buenos no hacen nada".

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