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Nunca cometas dos veces el mismo error Por: Brenda Rodríguez Un sabio amigo... llamado maratónMartes, 23 de Marzo de 2021 02:00 a.m.

Una vez leí lo siguiente: "Equivócate todo las veces que sea necesario... pero nunca cometas dos veces el mismo error".

Como seres humanos estamos propensos a cometer errores todo el tiempo en cualquier área de nuestra vida, tener la capacidad de reconocerlos y aceptarlos conscientemente amplía la capacidad de ver la realidad, nos ayuda a asumir la responsabilidad sobre estos y de esta forma poder cambiarlos por aciertos.

El maratón es una área en la que fácilmente podemos cometer errores, y los cometemos a veces de manera constante, aún estando conscientes no logramos superarlos. Algunos de estos errores son muy sencillos de identificar y se pueden evitar sin mayor problema, tales como el no estrenar tenis o ropa el día de la competencia, probar algún alimento que nunca antes hemos consumido o no hidratarse correctamente los días previos al maratón.

Existen muchos consejos para evitar cometer errores ese gran día, ya sea proporcionados por nuestro entrenador, por otros compañeros con más experiencia o incluso en la red al alcance de una simple búsqueda. Y así llegamos: armados con ellos, esperando haber cubierto todo... pero a la hora de comenzar a recorrer esos 42 kilómetros, sabemos que de todo nos puede pasar.

Y esa parte del maratón, esa parte donde no sabes qué puede pasar, aunque es la que nos complica la existencia y nos desbarata toda la planeación a los disciplinados y entregados corredores, es la parte mágica de esta increíble distancia.

Si estamos en esto, definitivamente tenemos que saber y aceptar que al maratón no le vamos a ganar, cualquier error por pequeño e insignificante que parezca lo vamos a pagar durante la ruta. Dependiendo del tamaño de nuestro error será el precio a pagar, por ejemplo, si arrancamos más rápido de lo que deberíamos, porque nos dejamos llevar por la emoción del momento, con el tiempo aprenderemos a no hacerlo, porque sabremos que los últimos kilómetros nos parecerán una tortura eterna.

El correr maratones nos ayuda a manejar de manera eficiente la frustración que sentimos a la hora de cometer errores y nos hace comprender que son necesarios en el proceso para llegar a ser los mejores maratonistas que podamos ser, cada quien en nuestro nivel.

Cada error cometido nos ayuda a conocernos más, en cada error descubrimos lo que queremos y lo que no, nuestros límites y capacidades, sabemos qué tenemos para trabajar. El no volver a cometer los errores, después de sufrir las consecuencias en carne propia durante la ruta, depende únicamente de nosotros, dejar la soberbia de lado, avanzar y aprender a disfrutar el proceso, que en el maratón nunca se termina de aprender.

Equivócate las veces que sea necesario, es el camino más seguro al éxito, dicen los sabios, pero nunca cometas dos veces el mismo error.

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