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Noche de musasDomingo, 31 de Mayo de 2015 01:04 a.m.
Con afecto para dos grandes maestros: Ignacio López Tarso y José Hernández Gama.

Los antiguos griegos estaban convencidos de que las musas existían. Ellos creían que, de nueve noches consecutivas de amor desenfrenado entre Mnemósine –la titánide, personificación de la memoria– y Zeus –el mero mero petatero entre los dioses– fueron concebidas igual número de muchachitas cuyo destino era ser inspiradoras de poetas, músicos y todo tipo de artistas. Al fin divinidades, el pasado jueves estas niñas se escaparon por un momento de la mitología y se manifestaron ante el público regiomontano.

Primero fueron Talía y Melpómene; la primera, inspiradora de la comedia y la segunda, de la tragedia,  por eso ambas son consideradas las musas del teatro. Su invisible presencia se sintió en Colegio Civil, donde acompañaron a uno de sus hijos predilectos, el maestro Ignacio López Tarso, que presentó el libro Ignacio López Tarso. Hablemos de Teatro, escrito por su hija Susana López Aranda. Más que un libro, es un cofre que guarda las invaluables memorias del consagrado actor que ya es parte de la historia de la cultura de nuestro país.

 En este libro, cuenta López Tarso que sus primeras experiencias teatrales las tuvo en el Seminario de Temascalsingo, y que ahí coincidió con el maestro Silvino Jaramillo, con quien mantuvo hasta el final, una profunda amistad. Ninguno de los dos se hizo cura, Jaramillo fue músico y periodista que dejó honda huella en la sociedad regiomontana,  mientras que López Tarso… usted ya lo sabe. Menciono al maestro Jaramillo porque pareciera que, desde donde esté, algo tuvo que ver en esta noche de musas.  Ya lo juzgará usted.

Como si tuvieran solo un día para salir, la misma noche, ya lejos de López Tarso, Clío invitó a su casa: el Museo de Historia Mexicana; y es que han de saber que esta musa es justo la protectora de la Historia y que museo significa “templo o casa de las musas”. En este recinto, en etérea aparición, estuvieron  Erato, la musa de la poesía y Euterpe, la musa de la música, por cierto otra palabra de la familia, porque música literalmente es “el arte de las musas”. Ellas, no queriendo ser menos, acompañaron a su respectivo hijo distinguido: el profesor José Hernández Gama, en el homenaje que la sociedad regiomontana brindó al maestro para celebrar sus fructíferos 90 años, de los que ha dedicado casi 65 a engrandecer la cultura musical de esta ciudad.

Se sintió la sonrisa placentera de Polimnia, la musa del canto, cuando el recinto se llenó con las voces de Lupita Hernández, hija del maestro; Ana Sofía Guerrero y Carolina Hernández, sus nietas; ellas interpretaron bellos poemas que Hernández Gama envolvió en música. Lo hicieron también Carlos Paredes, Raúl Salas, Alfredo Elizondo y después un coro; todos ellos representando a los muchos alumnos que a través de los años han bebido de los conocimientos y paciencia del maestro.

José Hernández Gama es parte de esa pléyade de maestros de la música que llegaron a Monterrey a mediados del siglo XX procedentes del hoy Conservatorio de las Rosas de Morelia. Les tocó sembrar en tierra árida y no se rajaron, su paciencia y conocimientos florecieron y hoy los frutos están a la vista. De este grupo fueron  Paulino Paredes, Felipe Ledesma, Primo Cuautli  y justamente Silvino Jaramillo, que si bien fue gran amigo de López Tarso, de Hernández Gama se consideraba “hermano” y eso me consta. Por eso digo que algo tuvo que ver Jaramillo en esta noche de musas, travieso como era, tal vez las ayudó a escapar para que, en la misma noche,  en dos eventos, acompañaran a dos de sus mejores amigos. Hasta el maestro Félix Carrasco, exdirector de la orquesta sinfónica de la UANL, que desde hace ya un buen rato reside en Viena y que también fue amigo entrañable de Jaramillo, se apareció en el homenaje de José Hernández Gama, por pura casualidad, diría él, pero quien sabe.

La noche de los maestros se fue, Ignacio López Tarso regresó a su trabajo habitual, José Hernández Gama a su música, y las musas se desvanecieron para volver a la mitología. Los demás esperamos que pronto se echen otra escapadita por acá.

cayoelveinte@hotmail.com
Twitter: @harktos

ARTURO ORTEGA MORÁN: Investigador en asuntos del lenguaje. Escritor, columnista y conductor de radio. Tiene obsesión por arrancarle secretos a las palabras para luego ir con el chisme.
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