icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Movilidad para MonterreySábado, 26 de Enero de 2019 01:46 a.m.

La ciudad de Monterrey y su área metropolitana conforman una megalópolis colapsada y no hay autoridad dispuesta a implementar soluciones. Ya no hay movilidad sustentable en las calles regias.

Las otrora llamadas horas pico, son días pico, los lunes y viernes son insufribles para quienes deben transitar por las calles o avenidas de Monterrey.

Entre los principales causantes se encuentra la mala planeación urbana, la impunidad con que se autorizan nuevos inmuebles multifamiliares en calles y avenidas de la ciudad, sin mediar la infraestructura básica exigida a los desarrolladores, así tenemos Garza Sada, Leones y otras arterias donde los edificios crecen, pero la infraestructura vial es la misma.

Hay ausencia de obras de infraestructura que permitan aligerar la carga u ofrecer avenidas alternas, desde Canavati que adecuó Garza Sada y luego Larrazábal a Leones, ningún alcalde ha invertido en mover los autos de los estacionamientos en los que se han convertido avenidas como Constitución, Gonzalitos o Morones Prieto.

La solución no está en manos de los “expertos” pues son los mismos que diseñaron el nudo Gordiano en que vivimos. Deben plantearse medidas disruptivas, de sentido común, creativas y que movilicen los autos.

Es cierto que los automóviles son un foco de contaminación del aire, pero pareciera que las autoridades municipales buscan que sea más grave el problema, lejos de aportar soluciones, son factor para que éste crezca.

Acompaña la propuesta a la crítica por el mal trabajo. En las avenidas como Gonzalitos, Miguel Alemán, Constitución, Morones Prieto y Barragán se implementen carriles con un origen-destino, es decir, que los conductores al ingresar a ese carril, no puedan salir de él sino hasta un punto específico.

Por ejemplo, en Barragán de norte a sur, la saturación tiene como una de sus causas los muchos autos que utilizan a San Nicolás para cruzar desde Escobedo u otro municipio a Monterrey u otro municipio del sur, poniente u oriente. Lo mismo pasa en Garza Sada, los atorones al iniciar la zona urbana se resuelven en parte si se permite a los conductores que vienen desde Santiago, Allende o Morelos con destino al centro u otro municipio, utilizar un carril de flujo continuo.

Aunado a esto, se debe regular el arribo a los colegios y las entradas y salidas de cruceros grandes, pues ante la mala cultura vial de los regios, quienes acostumbran cruzar tres o cuatro carriles intempestivamente, se deben poner controles.

Otra solución es la implementación de rangos en la vialidad, ya existieron en Monterrey. Actualmente el reglamento contempla 50 km. como límite máximo de velocidad, salvo espacios contados donde permite 60, 70 u 80 km.

Los rangos de velocidad facilitan que las “tortugas” quienes sirven de tapón a la vialidad, circulen por carriles derechos u otras calles, dejando a las avenidas rangos mínimos y máximos donde el límite de velocidad supere los 50 km. que hoy permite la ley.

Es grave el problema vial por la incultura de los regios, se debe multar a quienes provoquen congestionamientos gracias a su negligencia de ir en extremo despacio, no se trata de incentivar las velocidades de competencia, pero sí que aumente el límite permitido a 80 km. por hora máximo y 60 km. por hora mínimo en las arterias.

Otra solución es la implementación de tecnología de punta con innovación. Escuché la exposición de Francisco Quintanilla, un regio que tiene una propuesta de semaforización inteligente donde el flujo vial sea controlado conforme a aforos, pero con verdadera tecnología inteligente automatizada y no la charada que hoy tenemos en la ciudad.

Monterrey está convertido en un estacionamiento, en sus arterias la visión diaria es dantesca; observar vendedores ambulantes ofertando algodones de azúcar y botellas de agua entre los carros estacionados por atorón en Morones Prieto es un cuadro aterrador, por decir lo menos.

La Sultana del Norte, otrora orgullo por su infraestructura urbana, no merece la indolencia de sus gobernantes, es tiempo de pensar en soluciones integrales.


OpenA