OpenA
icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Las Big Tech y los usuarios del transporte público Por: Moisés Lopéz Cantú SystemáticaMiércoles, 3 de Febrero de 2021 00:00 a.m.

Las "Big Tech" ya no son lo que solían ser, pero las manufactureras tampoco. Las primeras ya no son brillantes grupos de nerds trabajando con software y computadoras y las otras ya no son sólo fabricas metales con ruedas.

Todas van en un "tobogán" que converge en torno a la idea del usuario final como un sujeto que usa y disfruta servicios, en medio de las cuatro grandes disrupciones: shared (compartido), conected (conectado), autonomus (autónomo) y electric (eléctrico).

Alphabet es el corporativo de Google, pero también de Waze, y desarrolla su propia idea de vehículos autónomos eléctricos. IBM Watson es inteligencia artificial y desarrolla vehículos que hablan con la gente y funcionan sin chofer. 

Uber empezó con la aplicación para servicios e-hail, ha incursionado en bicicletas y patines, estará en primera línea del negocio de autos compartidos y autónomos; pero también está en segmentos "futuristas" (elevate y air) y, en su app integra servicios públicos y privados. También tiene una plataforma con información de las ciudades, en donde se pueden encontrar: tiempos de viaje, velocidades, congestión y mucho más (https://ubr.to/39IpBc2).

Algunas empresas de tecnología utilizan nuestra información para saber como ha impactado el Covid en la movilidad: Google (https://bit.ly/3j9e4FA) y Apple (https://apple.co/3ridXKW) entre otras. 

Otras aplicaciones, más sofisticadas, han sido desarrolladas por organismos multilaterales en asociación con alguna de las Big Tech. Ese es el caso del Tablero de Impacto del Coronavirus (https://bit.ly/3aqiyns) construido por el BID en asociación con Waze y los operadores de transporte público. En esta aplicación se puede ver el impacto del Covid-19 sobre el transporte público, la congestión e incluso sobre la movilidad de personas; también se puede filtrar o comparar por país, ciudad, área metropolitana y utilizar otros filtros.

Claro, atrás de todo esto el manejo de millones de datos y el uso de maravillosas herramientas de mapeo y visualización. Todo, sobre algo bastante simple y humilde: el registro y seguimiento de nuestros propios datos personales. Un poco aterrador y, tal vez, esperanzador. Ilustro con algunos datos del Área Metropolitana de Monterrey (AMM).

Intel, Big Tech de vieja data. compró la novel y rutilante Moovit. Moovit es, probablemente, la mejor aplicación de transporte público y apunta a ser líder de lo que hoy se conoce como Mobility As a Service.

Gracias a Moovit podemos conocer algunos datos, duros y dolorosos, de la manera en que se mueven las personas en transporte público en el AMM: a) La duración media del viaje es de 62 min. y sólo es superada por CDMX y Bogotá; b) 6% de los viajes duran más de 2 horas; c) El tiempo medio de espera es de 20 min. y el 40% de los usuarios esperan 20 min. o más; d) La distancia media de caminata, asociada a los viajes de transporte público, es de 996 mts. y un 37% de las personas deben caminar distancias iguales o mayores; e) 53% de las personas hacen dos transbordos y un 11% tres transbordos o más; y f) 29% de los viajes se consideran de gran distancia (12 kms. o más). Estos datos, y muchos más, se pueden ver en www.moovit.com y en Moovit Insights (https://bit.ly/2LdqpMz).

Algunos dirán: "nada nuevo, ya lo sabíamos". 

Cierto, pero lo que quiero destacar aquí es que la data se origina en el tenedor del derecho a la movilidad (el usuario) y que la toma y organiza un privado, que puede monetizarla y nos deja ver datos que la autoridad no tiene o, simplemente, no desea poner a nuestro alcance.

Todo esto es un poco aterrador, pero también puede ayudarnos a salir de la profunda crisis en que nos encontramos. Un sólo ejemplo, que proviene de la misma aplicación. A la pregunta ¿Qué te animaría a utilizar más el transporte público? Las personas en el AMM respondieron: mayor frecuencia (62%), vehículos menos llenos (52%) y claro, no podía faltar, información de llegadas y salida fiables (54 por ciento).

Mi conclusión: producir más y mejores servicios pasa por conocer los deseos y necesidades de los usuarios, crear cadenas de viajes más eficientes y ofrecerles la información necesaria.

OpenA