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La pelota de ´beis´ Por: Luis Sampayo Luis SampayoLunes, 30 de Noviembre de 2020 02:00 a.m.

El día de hoy bien podríamos hablar de política ante tal efervescencia del tema registrado en las aisladas mesas de café luego del acelerado movimiento dentro de los partidos políticos registrado la pasada semana; sin embargo, ante la aún poca claridad de las cosas y ante la urgente necesidad de priorizar lo realmente importante, hemos de gastar el área de este precioso espacio a meditar en algo fundamental como lo es la vida, pues sin ella como si fuera una pelota de ´beis´, en el diamante de juego de la vida, no se puede jugar, no se puede hacer nada.

Y es que dígame Usted estimado lector, si no es la vida lo más importante para todos y cada uno de nosotros? Aunque a veces la desdeñamos, la menospreciemos y la descuidemos a falta en el respaldo de una buena y honesta filosofía de vida que procure el auténtico bienestar en la salud física, social, mental, emocional y espiritual de las personas.

El mentado capitalismo, término radicalmente político, extremista y más crudo que el suavizado sentido comercial de las cosas, con la creatividad de sus novedosas campañas de marketing, nos ha enseñado a beber como cosacos para regalarnos la alegría y la felicidad frente a cualquier evento de nuestras vidas: una boda, un bautizo, un cumpleaños, un gol, una piñata o una fiesta.

Así pues, el mejor corte para una carnita asada debe de ser el nuestro, el teléfono inteligente con mayores funciones y todas las cámaras del mundo, aunque no sepamos hacer una llamada, debe de ser de nosotros, el auto más funcional y más lujoso con el más exquisito sistema de audio debe de pertenecernos mientras que nuestra vida la gastamos y desgastamos para pagar el valor de esos caprichos disfrazados de necesidades por la mercadotecnia y sus campañas.

Y es a raíz de esta terrible pandemia, que no sólo nos ha arrebatado a amigos, familiares, conocidos y personalidades de todos los sectores estimado lector, que poco a poco y por temor más que por otra cosa, el ser humano en mayor o menor medida han comenzado a tomar conciencia del valor a la vida y a veces a regañadientes, ha tenido que aceptar las disposiciones sanitarias para no convertirse en un número más en las bajas y con ello agravar el problema sanitario y de paso evidenciar la patética incompetencia de los gobiernos encargados de atendernos.

En lo particular, siempre he considerado a la vida como un auténtico milagro de la naturaleza que emana del sentimiento más genuino con el que ha sido dotado el ser humano: el amor.

Pero como la vida la obtenemos como un regalo de amor divino del creador, olvidamos a veces de protegerla y nutrirla sanamente de los satisfactores que nos lleven por la vía correcta para encontrar la plenitud de la existencia personal y la de los nuestros.

Y en la constante en el cambio de dirección de las políticas sanitarias de la pandemia, al inicio de esta se decía que las personas más vulnerables eran los adultos mayores y aquellos con padecimientos y enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión. La alarma y la alerta pesa mayormente sobre ese sector; sin embargo, hoy sabemos que esta pandemia no es exclusiva de ellos.

Y como si su apellido fuera "democracia", el desgraciado "coronavirus" ha arrasado con la vida de niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, hombres y mujeres, enfermos y sanos los que nos deja claro que cualquiera, Usted o yo amable lector, podemos ser vulnerables a sufrir de sus estragos.

Y esto me hace recordar alguna ocasión la temporada anterior que acudí al beisbol a ver a los Sultanes y que por azares del destino frente a un estadio tan lleno de 25,000 butacas, fue la que yo ocupaba la elegida por la suerte para recetarme un pelotazo de foul del bateador en turno. Así pues, mientras estemos en el estadio de la vida, corremos el riesgo de un pelotazo; es decir, mientras sigamos con vida estamos expuestos a perderla y por tanto, estimado lector, no nos resta más que darle el verdadero valor a la vida y cuidarla y protegerla, para que no nos pase lo que nos pasó con la pelota de ´beis´ y cuídese por favor.

Por hoy es todo amable lector, medite lo que le platico, esperando que el de hoy sea un gran y productivo inicio de semana, nos leemos aquí el próximo lunes.

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