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La formación de los representantes popularesPor: Andrés Vásquez Opinión y PropuestaJueves, 4 de Febrero de 2021 02:00 a.m.

Este año corresponden elecciones para renovar la Cámara de Diputados federal. Los mexicanos elegiremos 300 representantes de mayoría relativa y 200 de representación proporcional. Quinientos diputados que deberán regular y modificar nuestro marco jurídico, por lo que  tomarán decisiones que nos afectarán a todos y definirán el rumbo de nuestro país para el próximo trienio.

Como es usual, los partidos políticos postulan personalidades provenientes de los mundos de la farándula y los deportes, para aprovechar su popularidad y potenciar así su captación de votos. Con prácticas como ésta, la elección se ve reducida a un vil comercio electoral sin mayores contenidos ni propuestas concretas de lo que harían estas personalidades una vez llegados a sus respectivas curules. 

Además de las facultades generales del Congreso, según el artículo 74 constitucional, son facultades exclusivas de los diputados: declarar al presidente electo, evaluar a la Auditoría Superior de la Federación, ratificar al titular de la SHCP, aprobar el presupuesto de egresos,  revisar la cuenta pública, aprobar el PND y hacer varias designaciones, entre otras... 

Para cumplir adecuadamente tales funciones, uno supondría que quienes asumen una diputación, cuentan con preparación académica para ello. De menos un título de alguna licenciatura relacionada con su quehacer legislativo: Derecho, Economía, Contaduría, Administración, etc... Pero no. Ello no está contemplado en el artículo 55 constitucional, que señala los requisitos para ser diputado. Y es por eso que muchas veces asumen dicha representación personas sin la preparación para hacer un buen papel... pero eso sí ¡muy conocidos!

Nadie puede objetar su derecho a ser votados. En otras naciones hay casos destacados de artistas que asumen posiciones políticas y dan buenos resultados. Destaca el caso del ya difunto expresidente estadounidense, Ronald Reagan, quien antes tuvo participación política en el ámbito sindical de los actores y fue gobernador de California. Fue el 40.° presidente de EUA y es recordado por haber hecho una buena gestión en general, sobre todo en materia económica. 

Pero no es el caso con los representantes mexicanos. Con mucho respeto, pero también como muestra, tomemos a personalidades como la señora Francisca Viveros Barradas, alias Paquita la del Barrio, quien está postulada para una diputación federal por el Partido Movimiento Ciudadano. Más allá de sus logros artísticos, la señora Viveros únicamente terminó la primaria. Otro caso es el de la exdiputada Carmen Salinas, el actual legislador Sergio Mayer o el del gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, quienes según sus biografías cuentan con estudios diversos, pero en el ejercicio de sus cargos, han dejado claro que éstos son en otras áreas y no necesariamente los que requieren para su función pública.

Elegir representantes con mala formación académica es casi un claro indicio de que su desempeño como tales será, por decir lo menos, malo y mediocre, en detrimento de la vida púbica de nuestro país. Los partidos políticos, debieran asumir su responsabilidad de postular a sus mejores cuadros, que seguro los tienen, e impulsar con ello la redignificación de la vida pública y la función legislativa de México.

Ojalá que sí.

Además, opino que es necesario e importante generar políticas públicas educativas en relación al cuidado, protección y preservación del ambiente.

ANDRÉS VÁZQUEZ LÓPEZ: Estudió la Licenciatura en Administración de Empresas en el entonces Centro de Estudios Universitarios Londres (entonces CEUL); hoy Universidad de Londres (UDL). Cuenta con la Maestría en Innovación Educativa (Administración Educativa) por la misma UDL y cursa el Doctorado en Alta Dirección en el Centro de Posgrados del Estado de México.

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