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Innovación y prosperidad Por: Ricardo B. Salinas Pliego Ricardo B. Salinas PliegoJueves, 30 de Julio de 2020 02:00 a.m.

La misión de Grupo Salinas es crear Prosperidad Incluyente, ´Que a todos nos vaya bien´. Bajo esta premisa comparto en este espacio una lectura reciente, La paradoja de la prosperidad, de Clayton M. Christensen, donde argumenta que la base del desarrollo económico es la innovación.

La paradoja a la que se refiere el autor es que la obsesión por terminar con la pobreza puede hacernos fracasar en esta misma tarea porque lejos de centrarnos en la escasez, nuestro enfoque debe ser crear las condiciones para generar riqueza. En este libro, el autor busca las causas de la prosperidad y descubre que la innovación es el ingrediente fundamental para alcanzar el desarrollo.

Cuando Christensen habla de innovación, se refiere a un cambio en los procesos donde una organización transforma trabajo, capital y materia prima en productos y servicios que agregan valor a las personas.

Bajo esta definición, existen tres tipos de innovación: (1) Sustentadora, que consiste en mejoras graduales a las soluciones ya existentes; (2) de Eficiencia, que permite a las empresas crear más con menos —es decir, se enfoca en la reducción de costos de producción— y (3) Innovación Creadora de Mercados, particularmente valiosa, puesto que es la única que genera desarrollo y prosperidad autosustentable. De esta forma de innovación hablaré en el resto del artículo.

Innovación Creadora de Mercados

Esta manera de innovar transforma productos sofisticados y caros en otros más simples y asequibles para las familias, de tal forma que surgen novedosas categorías de bienes y servicios que están al alcance de nuevos segmentos de la población.

La Innovación Creadora de Mercados tiene tres características fundamentales:

· Crea nuevos empleos. Por definición, al surgir un nuevo mercado se producen nuevas fuentes de trabajo en industrias inexistentes previamente. La generación de empleo es clave para determinar el nivel de desarrollo de una nación, porque una persona que se ocupa en el mercado laboral no sólo encuentra una forma de vida, sino también dignidad y sentido mientras se transforma en un consumidor de productos en industrias que a su vez crean otros puestos de trabajo. Por ello, la creación de empleo es un factor multiplicador de alto impacto.

· Genera inversión en infraestructura, logística, producción de energía y en la procuración de todos los recursos que requiere una industria.

· Genera utilidades que se reinvierten para producir mayor innovación y nuevos empleos, que se traducen en una mayor recaudación que —idealmente— se destinará a crear más infraestructura y nuevos y mejores servicios públicos como seguridad, educación y salud.

Cuando hablamos de infraestructura nos referimos, por ejemplo, a la construcción de puentes, caminos y presas — "infraestructura dura"—, además de los sistemas de educación y salud — "infraestructura blanda"—. Para el autor, una definición muy útil de infraestructura es: "El sistema que usamos para almacenar o distribuir los recursos". Por ejemplo, un camino es un sistema para distribuir vehículos y mercancías, un museo almacena obras de arte, mientras que un hospital distribuye servicios de salud.

Bajo esta óptica, naturalmente, el valor de la infraestructura es proporcional al valor que almacena o distribuye. Entonces, si los recursos que se almacenan o distribuyen tienen poco valor, no valdrá la pena construir o siquiera mantener la infraestructura.

Una idea crucial de esta obra es que la infraestructura no debe "empujarse" artificialmente, lo que sólo endeuda a los países y fomenta la corrupción, sino que debe ser "atraída" natural y gradualmente por los mercados que han sido creados.

El surgimiento de nuevos mercados, además, frecuentemente produce un Cambio Cultural que obliga a las economías y a sus instituciones a evolucionar. La creación de mercados inhibe la corrupción al incrementar el nivel de vida de la gente y fomenta la transparencia, que es fundamental para el buen funcionamiento de un sistema de intercambio.

Los no-consumidores

Los segmentos donde se crean nuevos mercados están integrados por lo que el autor denomina los no-consumidores; es decir, aquellas personas que no tienen acceso a ciertos productos y servicios.

La innovación creadora de mercados es una poderosa máquina que impulsa el desarrollo de las economías emergentes al satisfacer necesidades de aquellos que estaban excluidos por el mercado.

Debemos enfatizar entonces que, para identificar oportunidades de creación de mercados, es fundamental establecer la existencia de posibles no-consumidores. Para ello, es importante reconocer que este segmento se encuentra impedido de encontrar soluciones para mejorar su calidad de vida por tres posibles barreras:

· Nivel de habilidad. Esta barrera actúa cuando la complejidad de una solución está fuera del alcance de un segmento de la población.

· Poder adquisitivo. Es la más común de las barreras. La innovación creadora de mercados se enfoca primordialmente en hacer que bienes y servicios "caros" sean asequibles a nuevos segmentos de la población, ya sea a través de la reducción de costos o de la creación de instrumentos para financiar la compra de estos bienes.

· Acceso. Muchas veces, una solución se encuentra fuera del alcance geográfico de las familias. Esto afecta particularmente a grupos de la población que se ubican en comunidades remotas.

· Tiempo. Es el único recurso que no se puede reponer. Algunas soluciones se encuentran fuera del alcance de las personas por la cantidad de tiempo que consume encontrarlas y utilizarlas.

La empresa es la única institución humana creadora de riqueza

Al diseñar el Modelo T, Henry Ford creó una solución para el transporte de las familias. Antes, el automóvil sólo era accesible para los más ricos. Con esta innovación, Ford creó un mercado que transformó ciudades enteras a través del mundo.

Por su parte, Isaac Singer no sólo diseñó una máquina de coser. Además, creó un sistema de financiamiento que daba una opción de empleo en el hogar a millones de mujeres alrededor del mundo.

Tengo que decir que la historia de Grupo Salinas es una sucesión de casos de innovación creadora de mercados. Consideremos simplemente tres ejemplos: Italika, Banco Azteca y Totalplay.

Italika ofrece una solución de transporte que rompe con todas las barreras, al fabricar y distribuir motocicletas de excelente calidad y de bajo costo con diversas opciones de financiamiento. Cuenta con una amplia red de concesionarios y talleres de servicio y ofrece cursos de manejo. Italika se ha convertido en la solución de movilidad más completa para el segmento que atiende, es por eso que casi 5 millones de motocicletas de esta marca circulan en América Latina.

De la misma forma, en Banco Azteca (BAZ) diseñamos un modelo de negocio que generó un mercado de ahorro y crédito en un segmento muy amplio que estaba previamente desatendido, bancarizando a millones de nuevos usuarios —hoy contamos con 30 millones de clientes.

Otro ejemplo es Totalplay, que ofrece un servicio único de conectividad a través de la fibra óptica de punta a punta —algo que sólo existe en unas cuantas ciudades alrededor del mundo—. Totalplay ha llevado la conectividad más rápida a casi 2 millones de hogares y negocios en México, a través de más de 70,000 kilómetros de fibra óptica.

El mercado es la máxima expresión de la civilización: es el encuentro de hombres libres que buscan intercambiar los frutos de su trabajo y la empresa es la única institución humana creadora de riqueza. En Grupo Salinas estamos comprometidos con la innovación, especialmente la Innovación Creadora de Mercados que genera prosperidad incluyente para millones de familias en América Latina.

www.ricardosalinas.com/blog

Twitter: @RicardoBSalinas

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