icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
´Huevos´Sábado, 27 de Julio de 2019 02:00 a.m.

En el mundo del toro, la connotación al valor son “los cojones”. A mayor valor, más “cojones”,  pero en la magia del colorido y folclórico vocabulario del pueblo sabio, sin duda alguna son los muy mexicanísimos “huevos” los que, por default, mejor definen con una evidente claridad, esta cualidad que viste a los seres que se distinguen por valientes, esos  que siempre se mostraran enteros, sin titubeos y sin miedo a lo que sobrevenga tras la manifestación de su personal valor temerario.

En teoría, tenemos que este término, por no mencionar de otra forma a los “blanquillos” con los que encabezo mi columna de hoy, va o van estrechamente asociados en el pensamiento y la idiosincrasia del pueblo machista al hombre, pues es el varón el que naturalmente ha sido dotado físicamente con un par de elementos ovoides de formas más o menos muy similares a la cuestión y son los que, por sus supuestos atributos, dotan el valor al ser.

Sin embargo, sucede que en la “vida real” normalmente, y a pesar de carecer de estos súper “valorados” elementos, es la mujer la que muestra siempre “tenerlos bien puestos” ante  cualquier contingencia independientemente de la circunstancia o naturaleza a la cual se enfrente: difícil, sencilla, grave, compleja, ¡no importa!, a falta de fuerza bruta, su determinación, su lucidez, su inteligencia, su pujanza, su carácter e ímpetu en la vida, son los elementos con los que se “nutre” para hacer siempre lo suficiente, hasta como para “ofrendar la vida” de ser necesario, con tal de dominar, superar o vencer a la adversidad y salir triunfante ante ella.

Hace unos días, he sido invitado por unos amigos a atestiguar la firma de un convenio de colaboración entre el municipio de Escobedo y la Fiscalía General de Nuevo León con el que el primero, se convierte en el primer municipio de todo México que cuente con un grupo de 40 agentes de inteligencia en su policía doméstica, lo que permitirá mejorar la estrategia, táctica y las labores de inteligencia para el combate contra la delincuencia, convirtiendo con ello en su parte medular a su Policía municipal, en el sistema de Seguridad Integral para los Ciudadanos, el SIC, donde con la recuperación de la confianza y la participación, cercanía y colaboración de los ciudadanos, se ha logrado, según la encuesta nacional de Seguridad elaborada por el Inegi, ubicar en el segundo lugar nacional a Escobedo, con un 70.4% de aceptación en la percepción social sobre su policía.

Rompiendo paradigmas, como consecuencia de este convenio, ahora la víctima no tendrá que hacer su denuncia en el Ministerio público, pues bastará que la autoridad municipal acuda al llamado ciudadano para iniciar las investigaciones en los delitos de robo en su modalidades contra negocio, casa habitación y en el transporte público, lesiones simples y daño en propiedad ajena, mismos que en este nuevo mecanismo, desnudarán unos números más reales y escondidos bajo la “cifra negra” que son los delitos que no son denunciados por las víctimas.

Ante ello, la fortaleza, la lucidez y la inteligencia en el carácter de la alcaldesa Clara Luz Flores Carrales, queda resumida en las acciones con las que se enfrenta a la adversidad y que conllevan a un resultado que  las propias capacidades arrojarán su consecuencia hasta el final y este programa aparentemente es práctico y útil para atacar de forma valiente, de frente, con “cojones”, a dos “monstruos monumentales” (la falta de confianza y la cifra negra), que en conjunto se convierten en uno de los problemas más grandes y terribles de nuestro país que es la inseguridad y la impunidad.

La apariencia en el incremento de los delitos con la aplicación de este programa, o la crueldad de los números “descobijados” de la cifra negra, se vendrán en cascada junto con el descrédito, el golpeteo, la agresión y la mentira cobarde por los tiempos que se avecinan en el reloj político de aquellos avorazados que, quizá sin el mérito, la capacidad y el valor auténtico, aspiran a ocupar con pura grilla y “política”, el puesto de mayor estatura en el estado.

Según David Pérez Esparza, del Centro Nacional de Información, Escobedo es un municipio que tiene mucha suerte de contar con una alcaldesa que no le da miedo, que  le entra a atacar a estos “dos monumentales monstruos” (la cifra negra de la impunidad y la falta de confianza) y que, a pesar de los ataques políticos que seguramente le vendrán, le entra con valor, con inteligencia, con entrega y dedicación actuando por la integridad y seguridad de los habitantes de su municipio, más allá de mirar hacia un futuro político.

En lo particular, a mí me ha conmovido la alcaldesa Clara Luz, al reconocer que luego de aquel afortunadamente fallido atentado sufrido en su domicilio hace ocho años, tomó conciencia de la problemática y se determinó en mejorar la seguridad en su municipio y la integridad moral de sus cuerpos de seguridad, a pesar de las intimidaciones, amenazas y atentados posteriores como el sufrido por su director de seguridad Hermelindo Lara Cruz.

Sin duda alguna, la alcaldesa Clara Luz, sin cacarear todos sus logros, ha transformado a su municipio en un municipio modelo, donde la autoridad integrada con la ciudadanía ha sido tan sólo uno de los ingredientes que junto con su fortaleza, su lucidez, su inteligencia y su carácter, dan la muestra de que ella cuenta con un par de “cualidades” –como los de mí encabezado de hoy–, pero con mucha “clara”, es decir, con el valor bien puesto y entendido, para entrarle a lo que venga por “el toril” del destino.

Por hoy es todo, amable lector. Medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que sea para usted un fin de semana pleno, nos leemos en cabritomayor.com, donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de las más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en Crack nos tendrá el próximo viernes en “Por los senderos taurinos” y aquí mismo el próximo sábado.

 



OpenA