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Hoy salí con mi domingo sieteDomingo, 7 de Septiembre de 2014 01:04 a.m.
Una antigua leyenda irlandesa conocida como The Leyend of Knockgrafton –ya referida  por autores del siglo XVIII– cuenta la historia de Lusmore, un pobre jorobado que vivía solitario y marginado por el horror que en los demás causaba su defecto. En una de sus solitarias caminatas por el bosque lo acarició un viento que envolvía un cántico de voces mágicas, en las que distinguió estas palabras: ´´Da luan, da mort, da luan, da mort´´ (que en irlandés antiguo significaba “lunes y martes, lunes y martes”); voces que se cantaban en triadas y, tras breve pausa, se repetían una y otra vez. Dotado de una habilidad musical tan innata como su joroba, Lusmore aprovechó la pausa del cántico y con fuerza entonó “Agus da cadine”, que en la misma lengua significa “y miércoles”, rompiendo bellamente la monotonía de aquella melodía. El coro invisible al que se unió poco a poco se le fue mostrando y, en un momento dado, se vio rodeado por una multitud de hadas del bosque que le mostraron agrado por su arreglo musical.

Casi para caer la noche, el cántico de las hadas, ahora acompañadas por Lusmore, cesó, y para despedirse le cantaron: “Lusmore! Lusmore! / Doubt not, nor deplore, / For the hump which you bore / On your back is no more; / Look down on the floor, / And view it, Lusmore!” Para ser breves, como premio por su aportación lo liberaron de su horrenda joroba y con ese canto de despedida se lo hicieron saber.

Final feliz para Lusmore, pero no fue así para Jack Madden, otro jorobado del pueblo que, al enterarse de lo que le aconteció a Lusmore, se internó en el bosque en busca de las hadas. Su corazón palpitó fuerte cuando escuchó el cántico esperado: “Da luan, da mort, da luan, da mort, da luan, da mort, agus da cadine” que, como ya habrá notado el agudo lector, incluía el arreglo de Lusmore. Sin más esperar, Jack gritó con fuerza “agus da hena”, palabra que englobaba “jueves y viernes”. La lógica era buena: si por agregar un día a Lusmore lo premiaron quitándole su joroba, ¡él ahora agregaba dos, así que su recompensa debería ser superior! Lo que no tomó en cuenta el desafortunado Jack es que a él el sentido musical no se le daba por ningún lado: su grito fuera de tono y ritmo destrozó el cántico y eso enfureció a las hadas, que entonces cantaron: “Jack Madden!

Jack Madden! / Your words came so bad in / The tune we feel glad in; / This castle you´re had in, / That your life we may sadden: / Here´s two humps for Jack Madden”. Para no hacer el cuento largo, de esta manera las hadas le hicieron saber que, de castigo, ahora tendría que cargar con dos jorobas. ¡Vaya que jorobaron al pobre Jack!

Versiones de esta historia aparecen en diferentes regiones de Europa, lo que nos habla de que es un rasgo cultural muy antiguo que se esparció con las migraciones en este continente. La que nos incumbe es la también antigua versión española, en la que el coro lo conforman animadas brujas que cantaban “Lunes y martes y miércoles tres”, y Pepito ´el corcovado´ (jorobado) agrega el armonioso complemento “jueves y viernes y sábado seis” con el beneplácito de las brujas que, de premio, lo liberan de su joroba. En esta historia el desafortunado es Cirilo, otro jorobado que busca la misma suerte que Pepito y, ya en el bosque, cuando las brujas cantan “Lunes y martes y miércoles tres, jueves y viernes y sábado seis”, grita a todo pulmón “¡Domingo siete!”, rompiendo la melodía, por lo que las fúricas brujas lo castigan colgándole otra joroba.

El caso es que de este ancestral cuentito en nuestra lengua quedó que cuando alguien sale con un comentario fuera de contexto, de él digamos que salió con su domingo siete; en México fuimos más allá y la frase también la aplicamos para referirnos a las muchachas que inesperadamente salen embarazadas.

Bueno, espero que la historia les haya gustado, no me pude resistir con riesgo de exponerme a un castigo: a, yo también, salir con mi domingo siete.

cayoelveinte@hotmail.com
Twitter: @harktos

ARTURO ORTEGA MORÁN: Investigador en asuntos del lenguaje. Escritor, columnista y conductor de radio. Tiene obsesión por arrancarle secretos a las palabras para luego ir con el chisme.
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