icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Fuera CharrosJueves, 9 de Mayo de 2019 02:00 a.m.

Con la llegada del gobierno de AMLO, donde una de sus principales propuestas de campaña y ya instalado en el gobierno es ir en contra de la corrupción, una parte de este cáncer social que padecemos está localizado en lo que la teoría establece como el sector trabajador y que su representación velará por los legítimos intereses de procurar el trabajo y buenas condiciones para sus agremiados.

La verdad es que, en México, los mexicanos laboran en varias empresas que tienen sindicatos, muchas de ellas paraestatales: petróleos, CFE, Teléfonos, así como las antiguas centrales ligadas a un partido político.

Esos cacicazgos que irritan a la población que se supone representan, pues por mucho tiempo han venido traicionando a sus representados con negociaciones en lo privado que les favorecen más a los líderes que a los verdaderos trabajadores.

¿Quién de esos famosos “líderes charros” vive en la justa medianía? ¿Cómo creer que representando los intereses de los trabajadores petroleros te alcance para tener casas, autos, aviones, yates y un sinfín de lujos, así como otros excesos en su comportamiento personal y familiar? La fuerza laboral está harta de estos personajes, que por muchos años han estado protegidos por el sistema –así como los partidos políticos–, por fin se les acaba el corrido y corridos van a salir.

Otros quizás hasta la cárcel vayan a dar.

La esperanza que se vive en la base trabajadora es que lleguen nuevos líderes más cercanos, que sean realmente promotores de bienestar para su gremio, que puedan vivir como gente normal, que sean elegidos de manera democrática, mediante el voto directo, libre y secreto, que su cargo sea renovable; es decir, que no se eternicen en las dirigencias, como en el pasado ya lo han hecho figuras como Fidel Velazquez, Raúl Caballero, La Quina, Carlos Romero, entre otros nombres, figuras que abundan y que llegó la hora de su jubilación.

Los nuevos liderazgos le tienen fe a este gobierno y a la titular de la Secretaría del Trabajo, María Luisa Alcalde, para que las renovaciones de dirigentes sindicales sean en pleno y absoluto respeto a su independencia y autonomía sindical, así como al cumplimiento de los estatutos de cada organización dentro del marco de la Ley Federal del Trabajo y sus reformas.

De manera que las tomas de nota sean para quien cumpla con la ley y no por imposiciones partidarias o de grupos.

Es tiempo de que los organismos sindicales ayuden a promover la productividad y a cuidar la estabilidad de las fuentes de trabajo, para así lograr que sus agremiados reciban un bienestar para sus familias y comunidades.

OpenA