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Espiritualidad y espiritualidadesDomingo, 3 de Febrero de 2019 01:49 a.m.

¿Qué es espiritualidad y qué establece a las diferentes espiritualidades?

La palabra espiritualidad es relativamente nueva en el mundo del habla inglesa, al menos en términos de cómo se usa hoy en día. Antes de la década de 1960, habrían encontrado muy pocos libros en inglés con la palabra “espiritualidad” en su título, aunque eso no era cierto para el mundo de habla francesa. Hace medio siglo, los escritores espirituales del Catolicismo Romano escribieron sobre la espiritualidad, sin embargo, en su mayoría bajo títulos como La vida espiritual y Teología ascética, o bajo el disfraz de tratados devocionales. Los protestantes y evangélicos, en su mayor parte, identificaron la espiritualidad con las devociones Católicas Romanas y se mantuvieron alejados de la palabra.

¿Qué es la espiritualidad, como se entiende generalmente dentro de los círculos de la iglesia hoy? Las definiciones abundan dentro de los escritos espirituales de todo tipo, cada uno de los cuales define la espiritualidad con un particular objetivo final en mente. Muchas de estas definiciones son útiles dentro de las discusiones académicas, sin embargo, son menos útiles fuera de esos círculos. Entonces, permítanme correr el riesgo de simplificar las cosas con una definición amplia, interreligiosa, ecuménica y, con suerte, lo suficientemente simple como para ser útil.

Espiritualidad es el intento por parte de un individuo o de un grupo de reunirse y experimentar la presencia de Dios, otras personas, y el mundo cósmico, para entrar en una comunidad de vida y celebración con ellos. Las disciplinas y hábitos genéricos y específicos que se desarrollan a partir de esto se convierten en la base de varias espiritualidades.

Aferrados en su raíz, se puede hablar de la espiritualidad como una “disciplina” a la que alguien se somete. Por ejemplo, en el cristianismo nos llamamos “discípulos” de Jesucristo. La palabra “discipulado” tiene su raíz en la palabra “disciplina”. Un discípulo es alguien que se pone a sí mismo bajo una disciplina. El hinduismo y el budismo llaman a esto un “yoga”. Para ser un practicante hindú o un budista, necesitas practicar una cierta “disciplina” espiritual, que llaman yoga. Y eso es lo que constituye a cualquier práctica religiosa.

Toda práctica religiosa es una cuestión de ponerse uno mismo bajo una cierta “disciplina” (lo que te hace un “discípulo”). Además, podemos distinguir entre varias “disciplinas” religiosas. Aristóteles nos dio una distinción que puede ser útil aquí. Él distinguía entre un “género” y una “especie”; Por ejemplo, el pájaro es un género, el petirrojo es una especie. Por lo tanto, observando varias espiritualidades podemos distinguir entre disciplinas “genéricas” y disciplinas “específicas”: el cristianismo, el judaísmo, el hinduismo, el budismo, el islam, el taoísmo y varias religiones nativas son espiritualidades “genéricas”. Sin embargo, dentro de cada una de estas encontrarás una gran variedad de espiritualidades “específicas”. Por ejemplo, dentro de la amplia categoría de cristianismo, encontrará católicos romanos, anglicanos, episcopales, protestantes, evangélicos, mormones y congregacionalistas. Cada uno de estos es una especie.

Entonces podemos distinguir aún más: dentro de cada uno de estas encontrará una amplia gama de “subespecies”, es decir, “disciplinas” cristianas particulares. Por ejemplo, dentro del Catolicismo Romano, podemos hablar de personas con espiritualidad carismática o espiritualidad jesuita, franciscana, carmelita o salesiana, para ofrecer sólo algunos ejemplos. Observe el patrón aquí: de género a especie y subespecie. El cristianismo, como espiritualidad, es un género, el Catolicismo Romano es una especie, y ser un jesuita o un franciscano (o, en mi caso, ser un Oblato de María Inmaculada) es una subespecie.

Pido disculpas si esto parece un poco irreverente, es decir, hablar clínicamente de género, especie y subespecie en referencia a las apreciadas tradiciones de fe en las que se ha derramado sangre de mártir. Mas la esperanza es que esto pueda ayudarnos a entender más claramente un problema complejo y sus raíces.

Nadie sirve completamente a su Dios, así como nadie vive plenamente la dignidad que Dios le ha dado. Necesitamos orientación. Necesitamos patrones de conducta y disciplinas bendecidas por Dios, que en última instancia provienen de la misma revelación divina. Le llamamos a éstas religiones. Luego, dentro de estas religiones, podemos recibir más ayuda con modelos de comportamiento vividos por ciertos santos y figuras de sabiduría. Por lo tanto, dentro del cristianismo, tenemos el ejemplo y la sabiduría probados por el tiempo de 2000 años de mujeres y hombres fieles que han forjado diversas “disciplinas” que pueden ser útiles para que podamos vivir mejor nuestro propio discipulado. Jesuitas, Franciscanos, Carmelitas, Salesianas, Mazenodianas, Carismáticas, Opus Dei, Focolares, Trabajadores Católicos, Sant'Egidio, Cursillo, Misiones y Asistencia de Católicos Cristianos, entre otros, son espiritualidades, y así como los regímenes de ejercicio y dieta de los de los expertos en salud pueden ayudarnos a mantener nuestro cuerpo más saludable, así es como las prácticas de discipulado de santos particulares, gigantes espirituales y figuras de sabiduría, ayudan a hacer que nuestro seguimiento de Jesús sea más fiel y generativo.

¿Cuál de estas espiritualidades es mejor para ti? Eso depende de tu temperamento individual, tu vocación y llamado particular, y tu circunstancia dentro de la vida. Una talla no se ajusta a todos. Al igual que cada copo de nieve es diferente de todos los demás copos de nieve, así también con nosotros. Dios nos da diferentes dones y diferentes llamados, y la vida nos pone en diferentes situaciones.

Dicen que el libro que necesitas leer te encuentra, y te encuentra en el momento exacto en que necesitas leerlo. Eso también es cierto para las espiritualidades. La que usted necesita le encontrará y le encontrará en el momento exacto en que lo necesite.

Ron Rolheiser. OMI


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