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Entrevista del miedo creíbleMiércoles, 12 de Junio de 2019 02:32 a.m.

Así se llama lo que hacen los oficiales del USCIS, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, con los migrantes que se “entregan” voluntariamente en la línea fronteriza entre ese país y el nuestro.

El procedimiento antes de que terminaran las reuniones bilaterales que trataron los temas arancelarios y migratorios, era que los oficiales del USCIS permitían que los migrantes permanecieran libres en suelo norteamericano para que desde allá llevaran todo el proceso en busca de asilo.

Les platico: en todos los documentos oficiales del CBP, el Departamento de Protección de Aduanas y Fronteras (por sus siglas en inglés), se establece que esa es la práctica de los Estados Unidos en materia de solicitudes de asilo.

Y ésta fue precisamente la causa por la que Trump pegó de brincos, pues él sabía que desde el 20 de diciembre del año pasado, el gobierno mexicano ya había aceptado recibir a los migrantes que EUA les regresara en la misma línea fronteriza o en las redadas al interior de su país.

Como mencioné en uno de mis artículos anteriores, estuvo a punto de despedir –tal cual lo hacía en su programa de TV– a quienes dieron la orden de no deportar a los migrantes hacia México, pese al acuerdo vigente desde hace seis meses.

Alguien lo disuadió y, para hacerle sentir al gobierno mexicano “quién manda aquí”, se sacó de la manga la amenaza de aplicarnos el arancel o tarifa del 5% a nuestras importaciones si no paramos la invasión, y por eso, Ebrard y sus acompañantes salieron hace apenas unos días con la novedad de que México aceptó recibir por “causas humanitarias” a los migrantes rechazados por los EUA y permitir que desde nuestro territorio tramiten sus asilos hacia el “sueño americano”.

Ahora sí, veamos lo que hay detrás de este “engaño bilateral” del que quieren hacernos víctimas las tropas de Trump y de AMLO:

1.- Los migrantes que se entregan voluntariamente a los oficiales fronterizos de EUA, le tiraban a esperar una reforma migratoria o a tener un hijo ciudadano americano que los pida cuando cumpla 21 años. Ahora esto ya no se puede, “gracias” a la arrodillada del 20 de diciembre, confirmada hace unos días, de que los migrantes serán retachados a México para nosotros ocuparnos de ellos.

Aquí, la mentira de Ebrard, Trump, Pence y Pompeo, es que los migrantes van a permanecer en México mientras siguen desde acá su juicio para que un juez migratorio norteamericano les conceda asilo por cualquiera de estos únicos cinco motivos que deben ser debidamente probados: Persecución por raza, religión, nacionalidad, causas políticas o formar parte de algún grupo social.

Datos que obtuve del mismo servicio de migración norteamericano revelan que en los últimos 20 años, el asilo administrativo –que así se llama– por estas causas, es negado en un 93% de las veces.

2.- Para los migrantes que fueron, son y van a ser retachados a México, sigue refrendar desde suelo mexicano su petición de asilo ante un juez de migración de EUA.

Esto puede demorar de dos a ocho años, entre instancias, apelaciones, y estrategias legales, más un mundo de documentos que los solicitantes deben presentar para probar que están dentro de cualquiera de las cinco causas.

Para ello van a necesitar dinero y contar con un abogado gringo que, por ley, debe intervenir en este proceso. Un migrante no puede encargarse de su propio caso porque, además, todo tiene qué ser en inglés.

3.- Si haciendo todo eso desde suelo americano es complicadísimo lograr el asilo ¿qué les espera a los migrantes que llegan a la frontera nomás con lo que traen puesto porque vienen huyendo de sus países?

Para cumplir con todo esto tienen qué recurrir a sus familiares o amigos en sus países de origen, para que les manden pruebas como denuncias judiciales en su contra, fotos de torturas sufridas, pruebas físicas de atentados en su contra por el gobierno o grupos criminales, etc.

Y que quede claro, el gobierno de EUA no acepta como causa para dar asilo, tener problemas con pandillas, violencia, secuestro, falta de empleo, pobreza ni hambre.

Entonces, si estando en los EUA es dificilísimo conseguir asilo, desde México va a ser imposible y esto da lugar a la verdad que han escondido los gringos y de este lado, Ebrard y todos los que estuvieron en el presidium de Tijuana en la “celebración del rescate a la dignidad”, incluyendo a los santones de la IP que atestiguaron el acto:

Los migrantes que son devueltos a México sólo tienen dos opciones:

A. Son deportados a sus países de origen.

B. México les concede asilo para que permanezcan en nuestro territorio.

En las dos opciones, los gastos corren por cuenta de nuestros impuestos: servicios públicos, seguridad, transporte, atención médica, casa, alimentos y esto, multiplicado por los más de 700,000 centroamericanos y de otros países que ya están en México, suma miles de millones de pesos.

CAJÓN DE SASTRE

Luis Aguirre Lang, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación, afirma que los migrantes rechazan los trabajos que las empresas les están ofreciendo.

A pesar de que les han llevado la oferta de empleos formales a los lugares por donde van pasando, la gran mayoría de ellos no quiere trabajar.

Aunque las ofertas incluyen prestaciones y Seguro Social, las ferias de empleo itinerantes, diseñadas especialmente para ellos, han fracasado.

“Nos íbamos poniendo al paso de la caravana por las ciudades donde iban a pernoctar, pero no quieren trabajar”, dijo categóricamente.

“Con todo esto, que el Dios de Spinoza nos agarre confesados”, expresó la irreverente de mi Gaby.

Fe de erratas: En mi artículo de ayer mencioné una entrevista telefónica con el Dr. Oscar Gurría Penagos, alcalde de Tapachula. La entrevista no fue con él, sino con un colega suyo de la misma frontera sur, quien no me autorizó a mencionar su nombre. Pido disculpas por este medio al Dr. Gurría Penagos por tal dislate.

placido.garza@gmail.com

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