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Clima
Entre confianzas y deseos, el norte sigue... ¡y no para! Por: Hugo HerreraLunes, 2 de Diciembre de 2019 01:18 a.m.

El grueso del público esperábamos un par de encuentros atractivos a más no poder, con desgaste extremo en la cancha y dejar todo en ella.

El orgullo regiomontano pensó en ratificar su poderío... pero que va, somos aficionados y como tales no entendemos a conciencia los sistemas y planteamientos. Siempre queremos futbol a tope sin manejar los tiempos.

Pienso que ambos regios debieron salir más agresivos al inicio de sus partidos y no dejar ningún espacio a suspicacias, si Rayados le hubiese anotado un gol temprano al Santos, este debía ir por cuatro y no por tres al inicio.

Sin embargo lo entiendo, no tenía mucho sentido salir desbocado si contaba con tres dianas de ventaja para manejar los tiempos; cayó el gol del Santos y ponía en tela de duda la estrategia de Mohamed para el descanso.

Por otro lado, Tigres debió hacer lo mismo y alargar más la ventaja que traían desde el Azteca, pero pecó de inocente... y para cuando entendió lo que estaba pasando en la cancha ya tenía tres goles en contra que los dejaba fuera de avanzar a la Semifinal. Se durmieron en la confianza y en sus laureles, diría mi madre.

En el segundo tiempo del partido entre el uno y el ocho, Vincent Janssen -tras una buena lectura de Gallardo- sentenció el destino del Santos dejando un global de 6-3, obligando a los de Torreón a abrir sus espacios, pero no fue necesario, mas que manejar los tiempos y esperar a que el juez central dictara el final del encuentro.

En el segundo tiempo del otro partido de la ronda entre los Tigres y Águilas, se puso bueno e intenso, Aquino metió un gol que a demás de meter a su equipo al partido le sirvió para callar a esa tribuna felina llena de detractores, y Gignac marcó otro tanto más para la suma de su cuota goleadora.

Pero no les alcanzó y quedaron fuera de la eliminatoria... con el abucheo de su afición para Salcedo, además de la sequía de goles de Valencia.

Mientras que el octavo del torneo, el rival incómodo al que nadie de quería enfrentar, el rayado pasó a la Semifinal y buscará consagrar con un título su largo y arduo esfuerzo. Segunda vez en la historia, los primeros cuatro quedaron fuera para las Semifinales.

Por otro lado del ramo futbolero, pero en la misma ciudad, las Rayadas y las muchachas de Tigres Femenil nos enseñaban que son un Clásico más allá del predeterminado adjetivo que le heredaron a los varones.

Una enorme rivalidad conllevan entre ambas escuadras y no ocupan del viejo mito del ramo varonil para llamarse Clásico, ellas lo son por sí mismas, deportivamente se odian y el viernes pasado lo demostraron.

En el partido de Ida ambas escuadras demostraron que son dignas contendientes al título y que más allá de lo que el grueso del público piense, practican un futbol sano y natural.

No hay malicia entre ellas, al grado que sí lo hay en el ramo varonil, es una entrega más limpia en dónde sólo buscan la victoria, el orgullo y el renombre que quede para la historia.

Empataron a uno y todo quedó para la Vuelta, donde se espera un espectáculo digno de las aficiones que ambas conllevan.

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