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Clima
En México no tenemos estrategia de seguridadPor: Eloy Garza Latitud Viernes, 24 de Septiembre de 2021 02:00 a.m.

No nos engañemos: hasta la fecha no existe una buena estrategia federal de seguridad pública. Decir que nunca se ha pretendido ganar esa guerra es una falacia.

Si esto sigue así el crimen organizado culminará el sexenio como lo comenzó: sentando sus reales en el territorio nacional, matando y secuestrando impunemente.

Se supone que los foros de pacificación que se realizaron hace tres años servirían para escuchar las voces de las víctimas y a partir de esa información, delinear políticas públicas eficaces.

Pero en aquellos ayeres, al principio del sexenio, los foros se suspendieron en los cinco estados con más altos índices de violencia sin una explicación convincente.

Y lo que es peor: aún se sospecha que la interrupción se debió a que la propuesta de “perdón y olvido”, se estrelló con la propuesta más valedera de los familiares de las víctimas: “justicia y castigo”.

¿Y por qué la principal estrategia de seguridad ha tenido que ser perdonar delincuentes sin más ni más?

Ahora bien, en una sociedad donde la mayoría de los delitos no se sabe quién los cometió, ni los familiares de los secuestrados saben qué cartel se los llevó o qué criminal los mató, el perdón a los delincuentes es una acción absurda, una soberana metida de pata.

¿A quién voy a perdonar si no sé quién levantó a mi hijo, a mi padre o a mi hermano? ¿Cómo voy a olvidar al delincuente que me dejó huérfano?

Convencer a una madre para que perdone al asesino de su hijo es una solución simplona de la autoridad pública que pretende combatir los delitos.

Es casi como lavarse las manos. La otra alternativa es perseguir a los criminales y encarcelarlos. Así de simple.

La política pública de “perdonar y olvidar” sólo ha provocado que la gente siga buscando justicia por su propia mano, que prolifere la frustración colectiva y se desconfíe públicamente del Estado de Derecho.

¿Esto es lo que queremos? ¿Así seguiremos hasta el final de la presente administración federal?

El sexenio empezó con el pie izquierdo y podría acabará con un baño de sangre. Ojalá no suceda.

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