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El papel de la nutrición en el cáncer de mama Por: Mayra Treviño El futuro de la NutriciónMiércoles, 21 de Octubre de 2020 00:00 a.m.

"Estar bien nutrido y alimentado es importantísimo para luchar contra la enfermedad". 

En este mes de octubre se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama como recordatorio del compromiso de toda la sociedad en la lucha contra este mal, así como en la concientización, detección temprana, tratamiento y cuidados paliativos. El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la mujer, lo sufre 1 de cada 8 mujeres.

¿Cómo evitamos que esta semilla del cáncer eche raíces en el cuerpo?. Tenemos muchos recursos a la mano, pero lo más importante es adoptar un estilo de vida saludable que haga que tu cuerpo sea un terreno en el que no puedan crecer las semillas del cáncer. Sólo de un 5 a un 10% de cánceres de mama es hereditario, así que más que la genética, es cómo vivas tu vida lo que te ayuda.

Los alimentos o la dieta no pueden curar el cáncer, pero algunos de ellos pueden contribuir a controlar los efectos secundarios del tratamiento o ayudar al organismo a recuperarse después del tratamiento.

A las mujeres que padecen cáncer de mama se les recomienda evitar alimentos procesados altos en grasas saturadas y altos en azúcar, así como limitar su ingesta de carne de res a solo una vez por semana, productos congelados, enlatados, conservadores y colorantes pues hay que tratar de que la dieta esté basada en ingredientes naturales. 

Otro punto es que se debe restringir la presencia de lácteos durante y después de las quimioterapias. Lo que se sugiere comer es todo lo natural: frutas, verduras, cereales integrales, pollo, pescado, atún, salmón y leguminosas.

Durante las quimioterapias hay que tener mucho cuidado, pues los problemas alimentarios varían, dependiendo de los síntomas y del tipo de cáncer o terapia que sigan. Las mujeres en procesos de radiación pueden presentar nauseas, vómito, falta de apetito, cambio en el sabor de los alimentos, diarrea, entre otros. 

Si no tiene hambre, se les recomiendan pequeñas comidas a lo largo del día para que cuando mejoren coman más; otra técnica es que ingieran líquidos y sólidos por separado para evitar sentirse muy llenas.

Es necesario que las personas se nutran de manera correcta y personalizada para ayudar a su tratamiento, e incluso llevar una dieta y estilo de vida saludable para así ayudar a prevenir esta enfermedad.

Se ha comprobado que los pacientes que cuidan su alimentación han mejorado notablemente su salud. Cuando ya están bien nutridas los tratamientos les afectan menos, sobre todo en el caso de la radioterapia. Hay veces en que se les bajan las defensas y necesitan una buena nutrición para que los síntomas sean menores.

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