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El miedo a seguir Por: Diego Díaz Si-nehLunes, 23 de Noviembre de 2020 00:00 a.m.

Los monstruos que llevamos en el corazón.

After Midnight, escrita, dirigida y estelarizada por Jeremy Gardner. Siendo éste el tercer largometraje en el que él desempeña estos tres roles.

Después de que la esposa de Hank (Jeremy Gardner), Abby (Brea Grant), se ausenta por un tiempo, él comienza a ser atormentando por una criatura que trata de irrumpir en su Hogar en las noches. Cansado de vivir con miedo, y de ser ridiculizado por las autoridades, Hank decide resolver el asunto por su propia cuenta.

El metraje en sí es bastante sencillo desde su premisa. Tiene fotografía inmersiva, que nos hace sentir dentro de un mundo en el que las interacciones son bastante naturales. A simple vista no hay nada extraño en lo que vemos, hasta que comienza a caer la noche.

Hay una criatura que acecha a nuestro personaje principal, quien, por más que intenta probar que existe y que solo aparece de noche, no logra que nadie le crea. Hasta sus propios amigos comienzan a dudar de su claridad mental.

Pero existe una segunda línea de acción en la que vemos recuerdos y fragmentos de lo que la relación entre Hank y Abby solía ser. Estos nos dan pistas de por qué fue que Abby desapareció y la posible razón de que éste monstruo esté hostigando específicamente a Hank, de todas las personas.

Las actuaciones, tanto del director (Gardner) como la de Brea Grant fueron fenomenales, pero también se tienen que reconocer el trabajo de Henry Zebrowski, como Wade, y Justin Benson, como Shane, -- y hasta Keith Arbuthnot como la criatura – sus interpretaciones junto con el guion y a los diálogos entre personajes (algunos de los cuales posiblemente fueron improvisados) ayudaron a que todo fluyera de una forma muy amena y que realmente pudiéramos entender a cada uno de ellos. 

Éste es uno de esos filmes de los que es difícil hablar sin explicar demasiado, por lo que, si no la has visto, debes considerar que el contenido de los siguientes párrafos son potenciales spoilers.

No es sino hasta que conectamos los recuerdos que Hank vive con Abby con la aparición de la criatura que empezamos entender que esta criatura, a pesar de tener una manifestación física, es más bien una representación simbólica del miedo al compromiso que existe dentro de este personaje. A lo largo de su historia lo vemos madurar y convertirse en una persona capaz de enfrentar las situaciones de forma madura. Conforme pasan las noches se torna más determinado a encarar el problema de forma directa. Es como terapia de pareja más efectiva. 

Si para el final no te quedas pensando "¿no se suponía que esta era una historia de horror?" probablemente viste otra cosa. Esta cinta es prueba de que más importante que el presupuesto es tener una buena historia. 7/10.

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