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El Mensaje de Pondicherry Por: Nora Zambrano En Palabras De Los PsicólogosMartes, 4 de Febrero de 2020 00:38 a.m.

El otro día leía sobre el tsunami del 2004. Como todos recordarán, fue una gran catástrofe que dejó muchas secuelas tanto físicas como anímicas para la población que reside en estas áreas. Sin embargo, al golpear zonas consideradas turísticas, la devastación se pudo sentir en diversas partes del mundo. Es más, aún que algunos no hemos tenido la oportunidad de visitar esta parte del mundo y ningún conocido cercano estuvo presente ese fin de año, no pudimos sentirnos ajenos ante la impotencia de los que vivieron este fenómeno de cerca.

Sin embargo, leí sobre una ciudad en particular, de una ciudad portuaria en la India llamada Pondicherry, y en esta ciudad las vidas de sus 300,000 habitantes fueron preservadas del tsunami, a pesar de que estuvieron en esa costa.

Justo fuera de los límites de esta ciudad, 600 personas murieron por el maremoto, pero Pondicherry y todos sus habitantes, resistieron el tsunami. ¿Cómo fueron estas personas protegidas?. Bueno, la respuesta empezó hace 250 años cuando Francia colonizó la ciudad, y construyó una pared masiva de piedra alrededor de ella.

Año tras año, los franceses continuaron fortaleciendo el muro, apilando tremendos peñones a lo largo de una milla y cuarto. Los franceses dejaron de edificar el muro de Pondicherry en 1957, pero todo ese trabajo realizado durante 200 años los preparó para el desastre que ocurriría casi cinco décadas después, algo que nunca hubieran imaginado que sucedería.

Quise retomar este hecho por lo significativo que me parece, los constructores de este muro se prepararon para algo que vendría, no sabían cuándo, no sabían incluso si llegaría, pero se prepararon, y a pesar que en el futuro inmediato no se veía venir ningún siniestro de esta magnitud ellos durante largo tiempo siguieron preparándose. 

La razón que intuyo, es que conocían el terreno, sabían de su vulnerabilidad al estar en la costa, conocían los riesgos que conlleva la proximidad al mar. Y construyeron una y otra vez, creando un muro solido que llegada la prueba salvo la vida de su comunidad.

Estimados lectores, esto me remite a nuestra labor como padres, el conocimiento del mundo al que se enfrentan nuestros hijos es muy limitado, sigo escuchando padres que asumen que sus hijos están muy por encima de los retos y demandas de lo que su futuro puede demandar. 

Si es cierto leemos, vamos a alguna conferencia, preguntamos a algún experto, si estamos levantando un muro de protección, pero ¿qué tan firme es este ante los embates de las drogas, la pornografía, el alcohol, las malas decisiones, la falta de autocontrol de nuestros hijos e incluso la elección de amistades?

Estoy segura que la mayoría habrá puesto en obra las construcciones, de este muro, pero la pregunta es: ¿Es realmente fuerte?, ¿cuánto más hay que seguir trabajando en este muro? Bueno, creo que la respuesta la tiene la historia de Pondicherry… todo lo que sea necesario.

Como padres nunca dejamos de serlo de nuestros hijos, y así como lo guiaste de sus primeros pasos, así Dios quiera que lo guíes es sus primeros pasos como padre y quién no te dice que como abuelo, la respuesta mis estimados amigos es: Nunca. No te conformes con un murito decorativo, sólo para hacer un ‘check’ en la lista de buenos padres. Asegúrate de los cimientos de sus torres, de la varilla, en fin del material completo que utilices para su formación.

Este muro te va a llevar toda la vida, así que no te apresures, realízalo a conciencia, busca cada oportunidad para platicar con tu hijo, investiga temas, acércate, es imposible que sepas las necesidades de tu hijo, si no te acercas, escúchalo, míralo… el te va ir dando la pauta de que material necesitas para levantar el muro.

Por último, aunque no es un trabajo de un día, no tardes en empezar, los cimientos se empiezan erguir desde el momento que supiste de su llegada, no te desanimes estoy segura que lo has ido haciendo solo no desistas, como Pondicherry prepárate, no sabes cuándo, ni cómo, pero ten por seguro que la prueba va a llegar, asegúrate y asegúralos.

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