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El Arte de no Hacer una Buena Película Por: Diego DíazLunes, 16 de Diciembre de 2019 01:08 a.m.

¿Qué podemos esperar de una cinta que Debra Tate, la hermana de Sharon Tate, llamó vulgar y obscena?

The Haunting of Sharon Tate ( El Asesinato de Sharon Tate) escrita y dirigida por Daniel Farrands e inspirada en los asesinatos de los seguidores de Manson, nos cuenta (y muestra) los últimos días de vida de Sharon Tate (Hilary Duff), mientras estuvo acompañada por sus amigos (y victimas), Jay Sebring (Jonathan Bennett), Abigail Folger (Lydia Hearst) y Wojciech Frykowski (Pawel Szajda).

El principal problema de la película es que realmente no tiene nada que decir. No hay una historia, por lo que tuvieron que inventar una serie de eventos que nunca pasaron y no queda claro si eran paranormales o no.

Y para echarle limón a la herida deciden hacer una recreación grafica y de mal gusto de los asesinatos. Y, lo que es peor, con efectos especiales terribles llenos de sangre de "CGI". Tergiversando una trágica historia real para convertirla en un filme "slasher" sin chiste. 

La historia se basa en una supuesta entrevista publicada en una revista en la que la actriz confesó tener pesadillas que la acechaban. Sin embargo, muy evidentemente, se tomaron demasiadas libertades creativas basadas simplemente en esa publicación.

La fotografía de la película no se salva. Hay demasiadas tomas sin intención y sin rumbo. En varias ocasiones no enfocan o encuadran a las personas que deberían. De repente hay dos personajes hablando, mientras caminan, y quien habla esta fuera del cuadro. O hacen un corte a objetos sin contexto. Es como si simplemente hubieran improvisado las tomas y, sin revisar el material, decidieran "Sí, esto está genial, se queda". Espantoso.  

La película también está llena de "jump scares" y tomas en las que, en el fondo, vemos al asesino haciendo nada, solo para espantar al público y ese tipo de cosas siempre rompen mí inmersión y conexión con la película. Ver ese tipo de cosas es como si me gritaran "esto es solo una boba película".

También hay varias escenas que se supone eran dramáticas, pero las manejan de tal manera que no queda muy claro que pasó y sinceramente dan risa. Como el perro, que es introducido por dos segundos en la película y cuando lo volvemos a ver ya está muerto. A ese punto olvidamos que el perro era de Sharon y porque es importante. A esto sumémosle lo terrible que fue Hilary Duff en este papel.

Los diálogos eran pretenciosos y muy inmaduros. Hablando de "¿estará nuestro destino escrito?" sonando como algo de un "poeta" de 12 años. La representación es un cliché irrespetuoso y de mal gusto. Si algo se puede salvar es que los actores se parecían a sus personajes y que fue inintencionalmente graciosa. 2/10.

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