icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Eduquemos a nuestro paladar Por: Mayra Treviño Nutrición con propósitoMiércoles, 16 de Septiembre de 2020 02:00 a.m.

¿Acostumbras a utilizar el salero en tu mesa?. ¿A echarle sal, azúcar o salsas a tus alimentos?, ¿crees que comer sano sabe a nada e insípido?.

Muchas personas tienen alterada su percepción del sabor a causa del: tabaco, alcohol, sal, azúcar, edulcorantes y sobre todo de productos procesados, que hacen que en nuestras papilas gustativas se produzca una explosión de sabores intensos, que hacen que cuando comemos alimentos reales no apreciemos su sabor y nos resulten insípidos.

Por esta razón cuando te propones comer sano la dieta te resulte insípida y aburrida, antes hay que reeducar al paladar.

Al igual que educamos a nuestros hijos en valores, ¿por qué no hacer lo mismo con la comida?.

La importancia de educar o reeducar el paladar, es vital para estar sanos.

¿Qué es la palatabilidad?. Es la cualidad de ser grato al paladar de un alimento. Es cierto que la textura, el color, el sabor y el olor del alimento lo hacen más o menos sabroso, pero el alimento no es el único responsable de la palatabilidad.

La palatabilidad de un producto no sólo depende de él, también depende de la persona, de los hábitos alimenticios, las técnicas culinarias, la educación, las experiencias, el apetito, la hora del día, las condiciones ambientales y sociales.

Los alimentos con una elevada palatabilidad estimulan el apetito y además reducen la sensación de saciedad, lo que contribuye una ingesta excesiva. Podemos cambiar los hábitos y reeducar nuestro paladar para que nos ayude a hacer elecciones más saludables:

- Primeramente, tener ganas de reeducarlo. Si lo que quieres es aprender a comer, llevar una vida más saludable, o estás haciendo un cambio personal porque te has dado cuenta de que ibas por el mal camino.

- Reducir el consumo de alimentos ultra procesados como galletas, patatas chips, zumos, etc. Porque todos estos productos, ya sean de paladar dulce o salado, son lo que nosotros llamamos "hiperpalatables" una vez empiezas, no puedes dejar de comerlos, porque tienen unos potenciadores del sabor que nos crean adicción.

- Estos cambios deberán ser siempre progresivos. No nos podemos quitar todo de un día para otro, esto no sería positivo, ya que crearíamos un rechazo hacia muchos alimentos saludables. Lo que deberemos hacer es, si utilizamos azúcar para endulzar yogures o café, es ir reduciendo la cantidad a mitades, hasta no ponerlo, o bien utilizar canela o vainilla para endulzar de forma natural. 

- Hay que comer de forma más consciente, prestando atención a lo que comemos, masticando despacio, y dejando el alimento más tiempo en la boca para darnos tiempo a encontrar ese sabor y nuevas sensaciones.

¡Un cambio de paladar puede mejorar la adherencia de una dieta saludable a largo plazo!.

OpenA