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Desesclavízate del ego Por: Claudia Cantú Semillas para el almaLunes, 29 de Junio de 2020 01:07 a.m.

El ser humano tiende a compararse con otros, a desear lo que ellos tienen y a no sentirse feliz con lo que la vida le ha dado.

Siempre busca más y más, y cree que será más dichoso cuando lo obtenga, pero la realidad es que esta es una trampa del ego. El ego no es 100 por ciento malo, quiero que sepas, gracias a él tienes aspiraciones y cumples tus metas. 

El ego en equilibrio es esa especie de vocecita interior que te dice que cuides tu cuerpo, que seas una persona productiva y que busques trascender.

Si embargo, el ego es muy audaz y si te sobrepasa lo único que obtendrás serán malos momentos. El ego muchas veces golpea directo en tu seguridad y la convierte en inseguridades, es como ese golpe bajo que te llega si no lo controlas. Y salir de esa situación no es sencillo ni cómodo.

El ego es quien te ´aconseja´ que trates mal a alguien para sentirte superior, que si no tienes la bolsa, el traje o los zapatos de tal o cual marca no vales mucho, es el que te hace sentir menos y te invita a compararte y envidiar a los demás. ¿Me explico?, el ego desequilibrado es toda una fichita.

Me acuerdo cuando una amiga trabajó como un año para pagar una bolsa de una marca francesa de lujo, que jamás utilizó porque nunca le gustó, la eligió para pertenecer a un círculo social diferente al de ella.

Por otra parte, si educas a tu ego, con amor, amor hacia ti mismo principalmente, que es uno de sus detractores, tu vida podría estar en balance y tu interior en calma. Una vida con el ego en su lugar es plena, te dejas llevar por tu corazón y tus pensamientos, no influye en ella lo que los demás tengan y te sientes valorado, sin ninguna necesidad de pertenecer o aparentar, porque sabes que ya eres parte esencial en el universo. 

Aquí te van algunos tips para lograr esta conversión, si es que crees que la necesitas:

1. Obsérvate. Revisa de manera sincera tus decisiones y reflexiona si lo que haces es por ti o por quedar bien con alguien más.

2.Las apariencias engañan. Dicen por ahí que no todo lo que brilla es oro, y sí. Puedes querer entrar en cierto grupo social y cuando estás adentro, te das cuenta que no te sientes feliz.

3.Renuncia conscientemente a las falsas creencias. Cuando te observes y hagas consciencia, te darás cuenta que muchas ideas que tomas como ciertas, no lo son y únicamente te traen inseguridades que tienes que satisfacer.

4.Soltar lo que no te hace feliz. Vivir libre, en la medida de lo posible, y tener un pensamiento propio rompe las cadenas del ego.

5. Ríndete al amor. Lo contrario del ego es el amor, y con amor me refiero a ver el lado positivo y encantador de la vida.

6. Fluye, no controles. El ego es un controlador, si fluyes, tal como lo dicta la esencia del ser humano, quien lo va a controlar eres tú.

7. Eleva tu energía. Cuando tu vibración es de amor, tu energía se eleva y te sientes tan bien contigo mismo, que ni siquiera volteas a ver a los demás, porque estás contento con tu vida.

8. Elimina las etiquetas mentales. Olvídate de etiquetar al soltero, al casado, al rico, al pobre, al bien vestido, al mal vestido. Sólo son etiquetas, tú las pones y tú las quitas.

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