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Clima
Desabasto de medicamentosPor: Adalberto Madero Pensando en la genteMiércoles, 13 de Octubre de 2021 02:00 a.m.

El gobierno federal tiene que resolver urgentemente el desabasto de medicamentos que sufren las familias nuevoleonesas desde hace dos años. Esta grave desatención gubernamental agobia más a las personas de escasos recursos y a las que viven en condiciones de vulnerabilidad. Sus quejas siguen acumulándose, sus recetas y tratamientos aplazándose y lo único que reciben son falsas promesas y de parte del presidente de la República, como siempre, evasivas y culpando del problema a las administraciones anteriores (los gobiernos neoliberales, como los llama). Sin embargo, la crisis de los medicamentos tiene su historia y es a grandes rasgos la siguiente. 

En el año 2013, con el propósito de que el suministro de medicamentos del sector Salud fuera más eficiente, el Ejecutivo federal determinó centralizar todas las compras a través del IMSS; ahí se adquirían los medicamentos del ISSSTE, Petróleos Mexicanos, Secretaría de la Defensa Nacional, Marina y de 22 estados de la República. El resultado fue un reducido desabasto y un ahorro de $21,361 millones de pesos en el transcurso de cinco de años. 

Lamentablemente, en 2019, el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con el fin de transparentar los procesos de adquisición, mejorar el abasto de las medicinas y acabar de golpe con la corrupción, se determinó que la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda centralizará la compra de los medicamentos, aun sin tener experiencia en tan delicado asunto. Segundo, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofrepris) clausuró siete de las 17 fábricas que producían, entre otros insumos, el reactivo para los niños con cáncer. Tercero, se vetó a las tres principales empresas que surtían y distribuían los medicamentos, sin prever lo que esto ocasionaría en el corto y mediano plazo, pensando el Presidente que los medicamentos los conseguiría al momento y al mejor precio en el mercado internacional.  

El resultado fue que en 2019 hubo más de un 60% de claves que no fueron licitadas y desde ahí arrancó esta crisis. El año pasado fue en donde hubo más descontrol al momento de la licitación de medicamentos y la Cofepris quitó el registro sanitario a los medicamentos importados, el resultado fue que López Obrador determinó que la Oficina de las Naciones Unidas para Servicios de Proyectos iba a comprar los medicamentos para todo el país. Otra vez, para mantener el capricho presidencial, de dejar fuera a las empresas farmacéuticas establecidas en el país, se eligió una dependencia que no contaba con la dimensión y la experiencia necesarias para hacerse cargo de tan importante misión. 

Los resultados de esa desafortunada acción de gobierno no pueden ocultarse. Aquí en Nuevo León, a pesar de que disminuyeron en un 50% las consultas porque la gente tenía miedo de acudir a un hospital público y contraer el Covid-19, el 15% de las recetas del IMSS no fueron surtidas, así como el 14% de los demás hospitales públicos. Estos no son números ni porcentajes, son personas de carne y hueso, ya que muchas de ellas perdieron su empleo por esta crisis económica o les recortaron su salario y ahora ¿qué van hacer?, si no tienen dinero para comprar medicamentos. Cómo vamos a consolar a los padres de familia que tienen niños con cáncer y que están a punto de perderlos o su situación de salud se ha agravado intensamente por la falta del tratamiento oportuno; a los miles de diabéticos y mujeres con cáncer de mama que tienen meses de no recibir la atención debida por la carencia de medicamentos. 

Ya basta de caprichos y acciones de gobierno que en lugar de resolver el problema de salud lo agravan más. Ni se han obtenido ahorros, muchos menos ha sido efectivo el suministro de medicamentos y todavía se siguen haciendo tratos en lo obscurito a la hora de las asignaciones directas. Esto no se vale: con la salud no se juega ni se improvisa. 

En conclusión: el gobierno federal ya demostró ser incompetente, por eso el Ejecutivo estatal debe asumir la responsabilidad y resolver este problema de salud de las familias nuevoleonesas. 

Urgen medicamentos para diabetes, analgésicos y antibióticos, pero ¡ya!

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