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Demos gracias a la vida Por: Ramón de la Peña Manrique Ramón de la Peña ManriqueViernes, 1 de Mayo de 2020 02:00 a.m.

¿Se acuerda usted de aquella canción titulada: "Gracias a la vida"?:

"Gracias a la vida/ que me ha dado tanto/ me dio dos luceros que cuando los abro/ perfecto distingo lo negro del blanco/ Me ha dado el sonido y el abecedario/ con él, las palabras que pienso y declaro/ Me ha dado el oído que en todo su ancho graba noche y día/ Y la voz tan tierna de mi bien amada. Me ha dado la marcha de mis pies cansados/ Me dio el corazón que agita su manto/ cuando miro el fruto del cerebro humano/ cuando miro al bueno tan lejos del malo/ cuando miro el fondo de tus ojos claros/ Me ha dado la risa y me ha dado el llanto/ así distingo dicha de quebranto/ los dos materiales que forman mi canto".

Yo tengo, y espero que usted tenga también, muchos porqués de dar gracias a la  vida.  Yo  se  la  doy por mi esposa, por mis padres, por mis hermanos, hijos, nietos y amigos.

Se  la  doy  por mis maestros, por mi Tecnológico; y así podría nombrar un sinnúmero  de  personas,  organizaciones  y actividades que hoy me permiten decir: Gracias a la vida, que me ha dado tanto.

 Pero  me  temo que no todos podemos decir lo mismo. Efectivamente, existen muchos mexicanos que no pueden decir que la vida les ha dado mucho.

Más bien, claramente dicen... chin, la vida me debe mucho o me ha dado muy poco;  sobre  todo cuando se comparan con aquellos a quienes la vida les ha dado mucho, o que han nacido en el seno de una familia que lo tiene todo.

Pero  lo cierto es que así estamos y si no nos gusta, entonces tenemos que hacer algo; recuerde que lo peor que podemos hacer, es no hacer nada en una situación  como  ésta.  Todos  debemos hacer algo, algo que esté en nuestra esfera de posibilidades.

Lo  mínimo  que  podemos  hacer, es continuar educándonos para saber más y poder  hacer más con lo que sabemos; debemos también, como mínimo, educar y cuidar a nuestros hijos para que sean hombres y mujeres de bien.

Pero  eso  no  basta,  los  que  tenemos  más estudio, los que tenemos más recursos, más experiencia, más conocimientos, debemos hacer más por la vida de los demás.

Y  como  la  educación  es  el  gran  factor  de  cambio positivo para las personas,  entonces  debemos  hacer  todo lo posible para que cada mexicano cada día sepa más y pueda hacer más con lo que sabe; y si lo combinamos con innovación  y  espíritu  emprendedor,  entonces  estaremos  caminando en la dirección correcta.

Por  eso  me  encanta  la  tarea que lleva a cabo el Instituto Nacional de Educación  para  los  Adultos, que ofrecen cursos gratuitos en su modelo de Educación  para  la  vida  y  el  Trabajo, cursos que están en su sitio de Internet  y  cualquier  persona los puede accesar y hasta pedir asesoría de las personas que trabajan en el INEA.

Con  cursos como: Aguas con las adicciones; La educación de nuestros hijos e  hijas;  Hablando  se  entiende  la gente; cursos de capacitación para el trabajo, recetas de cocina, etc.

Así  mismo  me  encanta  la  tarea  que  llevan  a  cabo  los  centros  de Capacitación  para el Trabajo, quienes ofrecen módulos educativos enfocados en  darle  a  las  personas  que  toman  estos cursos, capacitación para el trabajo,  ofreciendo especialidades como: Alimentos y bebidas, con temas de cocina  mexicana, cocina básica, cocina española; Mecatrónica, con temas de
hidráulica,   neumática,   control   de   motores.;   Mecánica  Automotriz; Mantenimiento  industrial; Belleza; Informática con acreditación Microsoft; Asistencia Ejecutiva; Confección industrial de ropa; Electrónica; Etc.

Pero  finalmente la recomendación que debemos de tener todos los mexicanos en  que nos decidamos a ser generosos y solidarios con los que menos tienen y, sobre todo hágalo cuando lo inviten a hacerlo.

No  se vale decir yo no tengo tiempo, yo no me puedo cambiar de ciudad, yo no  me  quiero involucrar en eso, yo no puedo, yo no quiero dejar mi puesto ni  mis  prestaciones  y  mucho menos  mi  sueldo,  yo no quiero perder mi estatus.

Si  no  se involucra, entonces usted no tiene derecho a quejarse de lo mal que  están  las  cosas  y  mucho  menos  a criticar a los que sí decidieron involucrarse.

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