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¿Cuántas veces lo haces?Sábado, 16 de Febrero de 2019 00:08 a.m.

Hace unos días durante una clase en la facultad, comentábamos diferentes puntos de vista sobre la intervención en la terapia de pareja. Aunque es una clase con la cual llevo algún tiempo trabajando es siempre interesante cómo la visión de lo que es una pareja se ha ido transformando.

Al ser una clase con alumnos (todos adultos) de diferentes edades y situación sentimental diferente. Surgió un tema… ‘‘¿Por qué se acaban las ganas?’’ (Traducción: ¿Por qué disminuye el deseo sexual en la pareja?) En ese momento se manifestaron muchas ideas, mitos y leyendas sobre la situación, obvio es un tema que mueve… y mucho porque es imposible no trasladarlo a un contexto conocido. 

La inquietud viene por el miedo de perder a la pareja, pero a la vez a la duda sobre uno mismo sobre su falta de deseo o atracción hacia el otro. Es muy importante comentar que la idea de la educación sexual que muchos han recibido se ha relacionado exclusivamente con la genitalidad, higiene, reproducción.

Pero no se ha llevado al nivel de conexión emocional, situaciones como la falta de deseo sexual muchas veces no se sabe cómo abordar, lo cual traerá otro tipo de consecuencias en la relación. La antesala de la relación es el deseo, pero aunque no lo crean hay personas que la sola idealización o fantasía sobre la relación o incluso utilizar la palabra sexo o hablar abiertamente  sobre el tema, “les da pena”,  o racionalizan tanto la relación sexual al grado de reprimirla y escuchamos frases como “es que a mí me seduce más lo intelectual” o “no soy muy físico.

Para mejor explicación les comparto varios tipos de “falta de deseo sexual” propuesto por el Instituto Sexológico Murciano. Primaria: Es aquella persona que nunca ha tenido un deseo sexual suficiente o nula capacidad para tener fantasías sexuales y escasa conductas con un fin sexual.

Secundaria: Persona que han disfrutado de un deseo normal pero que pierden el interés por la conducta sexual. Generalizada: El afectado no puede experimentar deseo ni hacia su pareja ni hacia otras personas.

Situacional: No experimenta deseo sexual hacia su pareja, pero sí hacia otras personas.

Antes de pensar que hay algo mal en nuestra cabeza o que el amor ha terminado en nuestra relación quisiera que consideraran las siguientes causas relacionadas con la falta de deseo:

Cada pareja es diferente, lo que consideren mucho o poco será en medida de lo satisfactorio que sea para ellos, no existe un número mágico para definir el deseo sexual bajo; lamentablemente la mercadotécnica ha sexualizado tanto a la pareja, poniendo estándares inalcanzables hasta físicamente imposibles, le ha quitado lo más valioso que es la individualidad, ese ser lo que ellos deseen ser en la privacidad de su recamara más allá de lo que la moda dicta o lo socialmente aceptable. Y si a esto le sumamos una falta de educación sexual dirigida a lo emocional y no sólo a lo genital, tendremos muchas parejas insatisfechas.


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