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Crisis en Morena por sus candidatosPor: Óscar Tamez Política e HistoriaViernes, 19 de Febrero de 2021 02:00 a.m.

Morena fue un partido sin mácula mientras estuvo en la oposición y fuera del ejercicio gubernamental; incluso, el Poder Legislativo le servía de tribuna para golpear políticamente a su oposición que entonces era gobierno.

Hoy, Morena y la 4T padecen los mismos males que acusaron, el ejercicio del poder los desgasta y afecta su proyecto rumbo a las elecciones del 6 de junio.

Nadie con dos dedos de frente duda de la intervención del presidente en la selección de candidatos a las gubernaturas en las 15 entidades de contienda, en muchas de las diputaciones federales y hasta en las alcaldías de las principales ciudades.

Para el presidente López Obrador, la prioridad es la Cámara de Diputados, conservar su actual mayoría y de ser posible incrementar en número los legisladores morenistas o afines a la 4T.

Es tal la urgencia que no hay empacho para ordenar a su enlace con Morena, alias el presidente del CEN de Morena, alias, Mario Delgado, para que firme convenios de coalición con el Partido Verde, sí, el mismo Verde que la 4T despreció y cuestionó por ser un partido satélite del poder, hoy sabemos que del poder en turno y manejado por un grupo en forma gerencial más que política.

Para la 4T, su transformación pasa por tener el control absoluto de dos de los poderes –Legislativo y Ejecutivo– en manos de una misma persona.

México vive en el partido hegemónico un presidencialismo radical, similar o más unipersonal que el del priismo de los años 50 del Siglo XX.

Es ese ejercicio del poder el que lleva al desgaste que apenas comienza a cobrar facturas, las facturas por atender la orden del Presidente de México, quien a la vez es el verdadero poder en el partido gobernante y decide conforme a dos grandes criterios: candidatos ganadores en las gubernaturas que le sumen diputados a la fracción en San Lázaro; el segundo criterio es el de pago de favores, componendas, prebendas y afines incondicionales.

Lo anterior explica porque el empecinamiento de Morena –entiéndase el líder moral de Morena y la 4T, entiéndase el primer morenista del país– para imponer por “dedazo” a candidatos sin perfil, cuestionados o incluso, imputados en delitos graves.

El caso de Félix Salgado Macedonio es inmejorable para ejemplificar la doble moral, el doble discurso desde el poder de la 4T. Por un lado se habla de moral incuestionable para los gobiernos y por el otro apoyan desde la máxima posición de poder a un candidato señalado como violador.

Hay denuncias, hay acusadoras, hay evidencias de parcialización de la justicia que aplica la 4T en el caso que se señala de Salgado Macedonio.

Una mujer le acusa, lleva el caso a los tribunales, se permite que los abogados de Félix Salgado presencien la comparecencia de la acusadora y hasta emitan expresiones intimidatorias y a ella, a ella y sus abogados les niegan acceso en la comparecencia del candidato de Morena a gobernador por Guerrero.

Por su parte, el Presidente de México, en lugar de responder como un progresista comprometido con los derechos de la víctima, ofrece respuestas que bien pueden asumirse como misóginas, machistas, contrarias a alguien quien cree en la víctima de violación.

¿Cuál es el compromiso de la 4T con Félix Salgado Macedonio? No lo sé, pero son de esas lápidas que ayudan a llegar al poder pero que ya en él, se convierten en lastre.

Félix es un caso visible, pero hay otros señalados por vínculos con el narco, unos más por corrupción, otros por nepotismo y así por el estilo, todos representando a Morena.

Lamento que la 4T y Morena sean más de la misma política que despreciaron.

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