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¡Cosas veredes!Domingo, 17 de Febrero de 2019 02:00 a.m.

Entre estas expresiones que brotan de la sorpresa hay una muy peculiar: “¡Cosas veredes!”, frase muy antigua que, aunque ha caído en desuso, todavía se le mueve la patita. No muy lejos, en días pasados fue dicha por el periodista Leo Zuckermann en un programa de televisión en el que se comentaban asuntos de la política. En cierto momento, sorprendido exclamó: “¡Cosa veredes! Ahora la izquierda le aplaude al ejército”. No es relevante para este artículo  lo que causó sorpresa al comunicador, pero sí lo es responder a la pregunta: ¿de dónde viene esta curiosa expresión? 

Muchos han defendido la idea de que tiene un origen quijotesco, y que su forma completa sería: “¡Cosas veredes, Sancho, que farán fablar las piedras!”. No obstante, quienes se han dado a la tarea de buscar esta frase en la magna obra de Cervantes se han encontrado con su ausencia.

También hay quien defiende, con menor error, que la expresión proviene del romancero del Cid, donde en una parte se lee: “¡Cosas veredes, el Cid, que farán fablar las piedras!”. Bueno, no es exactamente de ese modo, así que pasemos mejor a poner orden en estas elucubraciones.

Don José María Iribarren, en su libro El porqué de los dichos, desarrolla el tema y señala que la cita proviene, en efecto, del Romancero del Cid, y más específicamente del romance LXXII. En este capítulo, el rey le propone al Cid conquistar Cuenca, y el Cid le replica con estas palabras: “Antes que a guerra vayades/ sosegad las vuesas tierras./ Muchos males han venido/ por los reyes que se ausentan...”.

Entonces, el monje Bermudo, otro de los personajes, le dice al Cid que si está cansado de pelear se vuelva a Vivar y deje al rey la empresa: “Que homes tiene tan fidalgos/ que non volverán sin ella”.

El Cid, herido en su amor propio, se sulfura, discute con el fraile y termina llamándolo cobarde. El rey, entonces, interviene diciéndole al Campeador: “Cosas tenedes, el Cid,/ que farán fablar las piedras,/ pues por cualquier niñería/ facéis campaña a la iglesia”.

No sobra decir que esta obra fue escrita hace más de ochocientos años, por eso no debe extrañarnos el castellano viejo y la ortografía que tenemos a la vista. Para efecto de nuestra indagación, podemos resaltar de este texto la expresión ‘‘cosas tenedes’’. Lo más probable es que fue en el ambiente literario donde, por querer decir “¡las cosas que se verán!”, algún letrado, con cierta confusión, le dio sabor de castellano viejo y tratando de citar el antiguo romancero, dijo: “¡Cosas veredes, el Cid, que farán fablar las piedras!”. Esto debió ocurrir entre fines del siglo XVIII y principio del XIX, que es en este período cuando aparecen las primeras citas de esta frase.

No es muy común, pero cuando te asalte la sorpresa ahora podrás exclamar ‘‘¡Cosas veredes!’’. Quizá algún curioso voltee a verte y entonces será buen momento para compartir esta historia con sabor a castellano viejo. 

cayoelveinte@hotmail.com

Twitter: @harktos

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