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Monterrey, NL
Clima
Contaminación, ni se mide ni se controla Por: Rolando Ibarra Ecología RegiaMiércoles, 14 de Octubre de 2020 00:00 a.m.

Todos hemos escuchado en alguna ocasión la frase "lo que no se mide no se controla", que frecuentemente es utilizada en el mundo de los negocios. En materia ambiental también se hace uso de ella para señalar cuando, por no contar con una radiografía completa de la contaminación en una ciudad, eso impide su correcta gestión.

Sin embargo, ¿qué pasa si aquello que no se mide en realidad no se quiere medir porque a nuestras autoridades poco les importa controlarlo?

A nivel federal, se evidencia lo anterior al ver el Plan de Infraestructura que el presidente López Obrador presentó la semana pasada y que no consideró algún proyecto que atendiera alguna de las distintas problemáticas ambientales que afectan la salud de tantos mexicanos.

Según lo anunciado, el plan lo integran 39 en materia de transporte y vías de comunicación, energía, agua y medio ambiente y suman una inversión acumulada de $297,344 millones de pesos.

Tristemente, de ese número total de proyectos sólo dos tienen que ver con agua y medio ambiente; uno para mejorar la gestión de residuos de la delegación Naucalpan en el Estado de México y el otro para mejorar el abasto de agua al actual Aeropuerto de la Ciudad de México. Llama la atención ver sólo dos proyectos y de tan corto alcance nacional. 

En materia de energía, son cinco los proyectos en el plan. Sin embargo, ninguno tiene algo que ver con el impulso de las energías limpias. Lo anterior ya no es sorpresa, ya que el gobierno federal sólo apoya combustibles fósiles, desdeña las fuentes renovables y todo lo que tenga que ver con atender la emergencia climática mundial o las metas que México tiene en la materia.

Al respecto, un grupo de organizaciones, entre las que figuran el Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental y Greenpeace México trabajó en un análisis de la inversión que el Presupuesto Federal 2021 considera en materia ambiental particularmente en cambio climático. El documento afirma que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2021 pretende destinar 11.6% del total de recursos a al impulso de los combustibles fósiles, mientras que sólo un 1.1% de los recursos se prevé destinar a atender el cambio climático. Incluso, en el estudio de los componentes de ese 1.1% se resalta el hecho que más de la mitad de ese recurso se destinaría a impulsar transporte de gas natural, que no deja de ser un combustible fósil, compuesto principalmente de gas metano con un alto potencial de calentamiento global.

Mientras, a nivel estatal, el gobierno de Nuevo León, con su poca capacidad, intenta regular las emisiones de crematorios, los desmontes y las construcciones. Si no puede regular estos giros ¿cómo exigirle que se involucre en temas más avanzados como el cambio climático? 

También anunció la licitación para ampliar el alcance de la red estatal de monitoreo de la calidad del aire. Como si comprar más termómetros fuera el remedio para aliviar una enfermedad que ya está sobre diagnosticada. 

Dada la atención que se le ha dado a la contaminación que la refinería de Cadereyta provoca a la ciudad, a Nuevo León debería preocuparle que el Plan de Infraestructura hable de rehabilitar la planta de coquización de la refinería. La producción y consumo de coque es altamente contaminante y nada ayudará a mejorar la calidad del aire de Monterrey que se incremente su producción y consumo.

OpenA