icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
¿Conoces a tus hijos? Por: Nora Zambrano En Palabras De Los PsicólogosMartes, 28 de Enero de 2020 02:00 a.m.

Al comenzar un nuevo año, muchas de nosotras nos esforzamos en desarrollar nuevos hábitos o mejorar los que ya tenemos. Sin embargo para cuando llega el mes de marzo—si no antes, la dieta ha fracasado y no fuimos al gimnasio, quizás ni siquiera a caminar. 

La verdadera razón que nos atropella es la falta de continuidad a los propósitos o quizás en cierta medida la voluntad, y no estoy hablado que no lo queramos o necesitemos hacer, pero hay tantas cosas en que pensar y hacer que el “tiempo” no nos da para más. Este es el punto que quiero compartir contigo el día de hoy.

Cuando buscamos las palabra conocimiento te toparás con muchísimas definiciones desde las enfocadas  a la parte científica como a la teológica pasando por las relacionadas a los cambios de conductas etc. 

Por ejemplo:  “Facultad del ser humano para comprender por medio de la razón la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas” o también “Hechos o información adquiridos por una persona a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o práctica de un asunto referente a la realidad”. 

En lo personal me gusta la siguiente definición: El conocimiento es aquella información que se adquiere por experiencia personal por experiencia propia, dando como resultado un cambio a nivel personal e íntimo de uno y otro.

Es por eso que te pregunto: ¿Conoces a tus hijos?. Porque la verdad, muchos asumimos que los conocemos,- lo conozco como la palma de mi mano- pero realmente, a profundidad cuántos de nosotros conocemos sus corazones, cuántos sabemos de sus alegrías y penas, de sus temores o de sus victorias. 

Cuántos de nosotros nos exigimos pasar tiempo con nuestros hijos y no nos conformamos con la referencia de sus maestros, abuelos o cuidadores externos. Para la autora Nancy DeMoss Wolgemuth “la palabra conocer o conocimiento no se refiere tan sólo a un conocido o a un conocimiento distante. Involucra una participación exhaustiva con el objeto del conocimiento.

Existe una unión, un sentido de unidad y de intimidad con la persona que se está conociendo”.Y fíjense que fuerte para cuantos de nosotros NUESTROS HIJOS son simples conocidos, sí, bajo el mismo techo pero totalmente lejanos. 

No es una casualidad que cada día nos lleguen más y más mensajes sobre la importancia de acercarnos a los hijos, la realidad nos está pasando por encima y no estamos atentos a las señales y sin darnos real cuenta nos está ganando.

La otra parte complicada es aceptar esta realidad, hay muchos padres que se niegan a aceptar que no conocen a sus hijos, aunque ellos digan y aseguren que sí, yo me pregunto y si los conoces entonces por qué:

No haces la diferencia en que respeten la autoridad.

No haces la diferencia en que pueda auto regularse.

No haces la diferencia en cómo puede manejar sus emociones.

No haces la diferencia en que sepan sobres educación y civilidad.

No haces la diferencia  para que conviva sanamente.

No haces la diferencia en que desarrolle habilidades sociales.

Recuerda que los adultos somos nosotros y nos toca modelar, si no tienes un conocimiento de tus hijos no hay manera que puedas influir en ellos, todas estas habilidades no se aprenden por mensaje de texto o con un meme, se aprenden viviéndolos, mirándolos y actuándolos una vez y otra vez. 

A nadie nos gusta que nos digan cómo educar a nuestros hijos, pero recuerda que tienes un compromiso con la sociedad, y cierro con la siguiente reflexión, en lugar de preguntarnos qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos, reflexiona que hijos les vas a dejar al mundo.

OpenA