¿Qué nos está pasando en Nuevo León… será que ya nos volvimos locos?

Porque eso de usar el auto para atacar a personas o a otros vehículos, sin el menor temor o respeto a las autoridades, nos indica que algo anda muy mal con nosotros.

Con los recientes casos de furia al volante, en la que los conductores, intencional y alevosamente “convirtieron” sus vehículos en armas de agresión –como el que embistió a un “vocho” en Lázaro Cárdenas y el que atropelló a unos jóvenes en Plaza Las Villas– no sólo preocupa nuestro estado de salud mental, sino la descarada falta de respeto a la autoridad.

Y es que en otros estados y otros países, por más ira que sienta el automovilista, el temor y respeto ante corporaciones férreas, que no perdonan la más mínima infracción, es un efectivo “freno” para no ignorar los reglamentos… ¡y mucho menos usar el auto como arma!

En cambio en México, y sobre todo en Nuevo León, cada vez son más quienes se atreven a brincarse las leyes y cometer acciones que califican como delitos, sobre todo porque hasta la fecha la mayoría de los transgresores se quedan sin castigo.

No sólo en casos de furia al volante, sino de corrupción y hasta crímenes, el mensaje que parece estar recibiendo la raza es que NO PASA NADA si te brincas las leyes, y con esta clase de ejemplos, no es raro que cada vez sean más los que “envalentonen”.

El caso es que en el gobierno “bronco” se le ha visto poco contundente –más bien parece “pasalón”– a la hora de castigar a quienes infringen la ley, y esto no genera el respeto que deben de tener las autoridades.

Incluso hay quienes se preguntan si no será el “ejemplo” del “Dronco”, con su habitual carácter bravucón, el que esté inspirando a otros comportarse bravucones… ¿será?

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“Rediez, reonce y redoce”, como diría “Gaby” en la columna de nuestro colega Plácido Garza, donde nos platica la secuela de su primicia nacional sobre la verdadera causa de las fallas en el servicio de Gas Natural, en perjuicio de cientos de miles de usuarios de la metrópoli regia, que tuvieron que volver a la edad de la leña y el carbón.

Naturgy, la empresa española que antes se llamaba Fenosa y más atrás, Gas Natural, tuvo qué admitir que no fue una simple caída del sistema lo que causó el desaguisado, sino un ataque informático, tal cual lo informó el colega Plácido en su columna del sábado pasado.

El comunicado oficial de la empresa fue emitido poco después del mediodía de ese sábado y ahí se habla de una “potencial amenaza a los sistemas administrativos en México”. Más adelante dicen que de todo esto fue informado las autoridades competentes.

Según le dicen a Protágoras, de potencial no tuvo nada. El ataque se consumó y, todavía hoy, los informáticos internos y asesores externos contratados por Natrugy, andan evaluando la magnitud del daño, porque hay sistemas operativos y administrativos que fueron severamente afectados, a tal grado que no podrán seguir usándose.

El problema es que a los usuarios les estuvieron diciendo que la culpa de que no funcionaran sus tarjetas de prepago y por ende no pudieran contar con gas en sus casas y negocios, fue que se había caído el sistema de los establecimientos donde tales tarjetas se cargan.

Muchos nos preguntamos ¿por qué tiene qué haber una denuncia pública como la mencionada, para que empresas como ésta digan la verdad a sus clientes?

Y la otra es ¿dónde están las autoridades de la Comisión Reguladora de Energía para meter en cintura a una empresa que tiene un largo historial de fallas en detrimento del servicio que debe dar a sus clientes y que –por cierto– le reditúa en México las ganancias más cuantiosas de toda su operación mundial?

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Aunque todavía faltan dos años –y pocos días– para que el estado elija a su nuevo gobernador, ya desde ahorita se está “calentando el ambiente” entre los que aspiran a reemplazar al “Dronco” y cada día se pone peor.

Le cuentan a Protágoras que el más reciente caso de dimes y diretes entre los “acelerados” se produjo ahora que Patricio “El Pato” Zambrano anunció su deseo de competir en 2021 por la gubernatura, ya que a algunos no les gustaron sus declaraciones.

Resulta que a los del movimiento de Redes Sociales Progresistas (RSP), que busca convertirse en partido político y tiene nexos con Elba Esther Gordillo, no les hizo gracia que “Pato” haya dicho que ellos lo buscaron para que fuera su candidato.

El dirigente de RSP en el estado, el expriísta y casinero Luis Carlos Urzúa, salió a decir que el perfil del “Pato” no les interesa a los Progresistas… ¡pintó su raya!

Ahora hay que estar al pendiente de lo que responda Zambrano, porque si de veras no lo buscaron los de RSP… ¿de dónde sacó esa idea?

¡¡ Yássas !!