OpenA
icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima
Coexistencia de cooperación-competencia entre EUA y ChinaPor: Enrique Alanis Enrique Alanis Miércoles, 10 de Febrero de 2021 02:00 a.m.

Los presidentes Biden, de EUA, y Xi Jinping, de China, saben que compiten en múltiples aspectos: en el liderazgo global, poder económico, tecnología, capacidad militar, entre muchos otros temas. El comienzo de la administración del presidente Biden representa una oportunidad para buscar un reinicio de la relación; además, puede significar una ventaja que ambos líderes ya se han reunido previamente, antes de que Biden se convirtiera en presidente. 

Al momento, no existe alguna fecha definida o reunión internacional donde ambos líderes puedan coincidir y dialogar, mas seguramente autoridades y cuerpos diplomáticos estarán ya trabajando para definir el momento, la agenda, y las propuestas de acercamiento y negociación que marcarán un nuevo capítulo de la relación bilateral. 

Mi análisis y prospectiva: El presidente Biden, ante los complejos problemas internos, le conviene en el corto plazo aminorar los conflictos con otras potencias globales. Por su parte, al presidente Xi Jinping no le conviene continuar una guerra comercial o de tecnologías. El escenario que más conviene a ambas naciones y al mundo, es establecer a la brevedad mecanismos que permitan construir una relación benéfica para ambos de largo plazo a pesar de las diferencias, y que evite un deterioro o rápido escalamiento de confrontación. 

De acuerdo con la teoría y práctica en las relaciones internacionales, la vía más eficiente para comenzar una relación bilateral positiva es iniciar con la cooperación en algún tema de interés mutuo, esperar que la respuesta sea recíproca, y de ahí en delante continuar con una reacción positiva o negativa que vaya conforme a lo que la contraparte ha respondido; es decir, lo que en teoría de juegos se conoce como estrategia “tit-for-tat”.

Existen algunos temas con los que EUA y China pudieran iniciar una buena relación bilateral, donde ambos presidentes han expresado objetivos similares: vacunación y control de la pandemia, intercambio y apertura comercial, combate al cambio climático, y participación y apoyo a organismos internacionales, entre otras posibilidades. 

Algunos temas que sería recomendable dejar a un lado, al menos mientras se inicia una buena relación, serían la presencia o posicionamiento en territorios en controversia, los ciberataques, infraestructura 5G, sistema de gobierno, entre otros. Ambos presidentes saben que es conveniente limitar el grado de rivalidad de ciertas situaciones para evitar un potencial enfrentamiento. 

La llegada del presidente Biden es la oportunidad para establecer protocolos, lineamientos y límites formales e informales, acuerdos no escritos “entre caballeros”, y canales alternos de negociación en privado o a través de la diplomacia. La comunicación constante, no necesariamente pública, evitará las confrontaciones abiertas que se puedan malinterpretar o ser magnificadas. De acuerdo con sus perfiles y estilo como mandatarios, es probable que Biden y Xi Jinping sí logren establecer un esquema híbrido de competencia-cooperación con intereses compartidos, que reduzca significativamente potenciales conflictos militares y que brinde estabilidad global.

OpenA