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Bonita Por: Ana Rent Ana RentJueves, 13 de Febrero de 2020 01:36 a.m.

Una mujer con sueños y anhelos, de ojos grandes y sonrisa amplia, bonita, así era Ingrid Escamilla. Una joven de 25 años, Licenciada en Administración de Empresas Turísticas con Maestría en Administración, amante de la vida como se describía en sus perfiles de redes sociales, y también enamorada de las mascotas, entre sus favoritos los conejos, hámsters y perritos.

Ingrid era fanática de Lia Ferre, Luis Miguel y Belanova. Joven mexicana que le gustaba informarse y participar en el debate tuitero de temas políticos, así como millones de personas.

Quería escribir esas líneas sobre un poco de quién era Ingrid, porque espero contribuir a que cuando en algún tiempo alguien por curiosidad busque en Internet su nombre, encuentre algo más que el acto atroz que le ocurrió. Definitivamente habrá que poner nuestro granito de arena para combatir al terrible morbo que carcome nuestra sociedad en estos tiempos modernos.

El caso del brutal asesinato de Ingrid Escamilla nos duele como sociedad, definitivamente son de esos casos donde no necesitas conocer a la víctima, ya que naturalmente duele y duele mucho. Nadie tiene el derecho a arrebatarle la vida a un ser humano, la manera en que esta chica perdió la vida es incontable, una tragedia espantosa, que incluso uno como humano no puede llegar a entender cómo alguien pudo haber tenido el corazón para realizar un acto tan horroroso. 

En resumen, no hay palabras suficientes para describir tal canallada y es totalmente indignante que en nuestro país se sigan presentando crímenes de odio contra mujeres.

No voy a entrar en detalles sobre su tragedia, sólo escribiré que su pareja sentimental, un hombre de 45 años, la asesinó salvajemente, en su casa ubicada en la colonia Vallejo, en la alcaldía de Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México.

Desafortunadamente en mi timeline de Twitter aparecieron unas grotescas imágenes que simplemente me quitaron el sueño, era una escena dantesca que es muy difícil de borrar de la mente de quien pudo observar dichas fotografías. Es increíble cómo algunos medios decidieron publicar esa terrible escena, porque Ingrid Escamilla no merece ser recordada así.

Y por eso miles de personas espontáneamente en redes sociales decidieron unirse a una cadena de acciones para que la imagen de Ingrid sea recordada con dignidad. 

En diversas plataformas como Twitter, Facebook e Instagram escribieron el nombre de la joven asesinada, pero agregaron un mensaje bonito y una imagen referente a algo positivo. Ellos, todos ellos quienes se unieron a hacer eso, merecen un gran aplauso, gracias por hacerlo.

De todo corazón deseo que todos estemos atentos, muy alertas y con los ojos bien abiertos, y que sepamos que en muchas ocasiones las relaciones sentimentales pueden tornarse hostiles y complicadas, que todos tengamos la valentía suficiente para darnos cuenta cuando una relación ya no es sana, que distingamos lo tóxico y que nos alejemos de ello a tiempo, y que cortemos de la manera más rápida posible, cuando en realidad ya no se tenga nada bueno que hacer con la otra persona.

De verdad debemos aprender de estos casos y estar atentos no sólo a lo que personalmente nos compete, sino que apoyemos a nuestros familiares, amigos o conocidos que requieran ayuda para salir a tiempo de una relación destructiva, porque es triste reconocerlo, pero en el caso de Ingrid Escamilla ella no tuvo tiempo para correr, para huir de ese tormento que estaba viviendo, aquel sujeto que era su pareja le arrancó la vida, rompió con aquella promesa de cuidarla y protegerla, y se convirtió en una bestia que la atormentó hasta su último suspiro.

Que en paz descanse, Ingrid Escamilla.

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