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APRECIAR... Por: Jaime Claudio Pérez García Ruta de ColisiónMiércoles, 30 de Diciembre de 2020 00:37 a.m.

"Al ánimo arrogante, que al vivir despreciando determina,   eternizar su nombre en su ruina"  Sor Juana Inés de la Cruz

Terrible y notable año este 2020, en el que sucedió todo lo negativo y lo inesperado, lo que jamás imaginamos. Hoy nuestras vidas están en pausa, detenidas y sin saber cuándo o cómo se reanudarán. Atrapados en un presente sin futuro en donde el tiempo no tiene sentido. Y habiendo aceptado esta absurda insensatez suceden muchas cosas y al mismo tiempo no sucede nada. Solo nos queda actuar llenando los vacíos que nos deja esta pandemia, en la que aprender algo nuevo, capacitarse, ordenar nuestros pensamientos, reactivar los planes suspendidos y asimilar el vacío de lo que pudo ser y no fue.                        

Más que depresión al perder algo viene la frustración de la obra inacabada, y la duda de no saber cuándo terminó. La vida está hecha de fragmentos, unos buenos otros no tanto, y lo importante es el movimiento continuo entre unos y otros. Al aparecer la calidad humana cuando alguien cae en desgracia y llega la ayuda discreta y respetuosa. Agradeces a los hijos, y a la compañera por haberte elegido a ti frente a la competencia, de lo que --y es entendible— tal vez esté arrepentida. Que haya visto en ti algo que quizá no existe, pues el amor no solo es ciego, también inventa. Agradecer el darte confianza y valor, soportar tus debilidades y perdonar tus caídas, aunque a veces se deleite abriendo el archivo de agravios.

Hermoso momento cuando llega algo agradable e inesperado, que te sorprende al sentir que lo que has hecho, que lo que estás haciendo, significa algo para alguien, que tiene algún sentido, que no se va a quedar oculto en las arenas del tiempo. Y digo: ¿está realmente sucediendo esto? y entiendo que no todo es oscuridad, que no todo está perdido, que siempre hay algo que me da la fuerza y me acompaña en el camino de búsqueda al encuentro de mi rebanada del paraíso.

Ante alguien desconocida o ausente surge un comportamiento analítico, en base a observación detallada y referencias del pasado fijas en la memoria, pues un extraño es un amigo que todavía no conoces, al pontificar. Palabra que significa tender puentes, y que está injustamente desprestigiada pues también se dice de un argumento desmedido de alguien.

Quienes están hambrientos de reconocimiento público

no entienden que éste ni se promueve ni se exige, o se da o no se da, llega sin la intervención de nadie. La trascendencia de algo no la dicta el autor, lo hacen quienes la perciben como tal.

Y con aquel cinismo con que se ríen los funcionarios responsables de muchas tragedias actuales. En esta época oscura debemos estar bien informado, ubicar a los inexpertos y superficiales merolicos de kermes, quienes nos acaban de recetar un "apagón" nacional, con su egocentrismo patético y ridículo, donde es tan despreciable hacerse la víctima, como auto elogiarse. Vencer es fácil convencer no.

La disciplina no tiene porqué ser un sacrificio, puedes disfrutar de una disciplina "cómoda" y estimulante, en la que trabajando con determinación al hacer lo que te gusta, y explotando tus mejores talentos, aparezca el brillo de tu luz interior, en esta maravilla de la cotidianeidad inesperada, cuyo significado y trascendencia percibimos hasta después de que ya pasó.

Mi más profundo agradecimiento y aprecio a los editores y a los lectores de El Horizonte por su compañía de este año. Y mis mejores deseos por su salud y realización en este próximo 2021.

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